Steven Lyons pierde su última baza y será extraditado a España

El tribunal de Ámsterdam descarta irregularidades en la orden europea y rechaza que exista riesgo de que no tenga un juicio justo en España

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Steven Lyons.

No ha colado. La imagen de hombre abatido que Steven Lyons trató de trasladar ante la justicia neerlandesa no ha frenado su extradición a España. Aquel escocés de 46 años, con barba entrecana, sudadera azul marino y zapatillas ASICS, que se sentó frente a un panel de jueces para disculparse por su aspecto y relatar que se sentía “terrible”, que no había recibido la medicación solicitada, que llevaba casi siete semanas sin hablar con su familia y que apenas había visto a guardias y a gente de la iglesia, se ha quedado sin margen. Sin ropa adecuada y sin el anillo en el dedo para recordar un matrimonio también arrastrado por esta causa, Steven Lyons, reclamado por España en la Operación Armorum, entendía que su nombre pesaba en la sala y que su futuro dependía de unas pocas páginas. La respuesta del tribunal de Ámsterdam ya está escrita.

La justicia neerlandesa ha rechazado el intento de Lyons de bloquear su entrega a las autoridades españolas. El tribunal ha concluido que no existen motivos para denegar la solicitud y que el escocés deberá responder en España por una causa relacionada con tráfico de drogas, blanqueo de capitales y delitos violentos.

Lyons no estuvo presente en la vista en la que se conoció el fallo. La resolución, además, no admite recurso, por lo que su entrega a España queda pendiente de ejecutarse en «un corto plazo». El tribunal descartó los argumentos de la defensa, que había cuestionado la validez de la orden europea y sostenía que no habría sido emitida correctamente ni firmada físicamente por un juzgado de Málaga.

Los jueces tampoco apreciaron irregularidades en la investigación ni indicios de que Lyons no vaya a tener un juicio justo en España. En su resolución, el tribunal recordó que entre los Estados miembros de la Unión Europea rige el principio de confianza mutua, y señaló que no dispone de información que permita sostener que los investigados en procedimientos penales en España afronten un riesgo general de no recibir un proceso con garantías.

Las posibles quejas sobre la investigación, la detención o el desarrollo del procedimiento deberán plantearse, según el tribunal, en el marco del futuro proceso penal en España. La vía neerlandesa, por tanto, se cierra para Lyons.

Detenido en Bali y trasladado a Países Bajos

Steven Lyons fue arrestado en Bali el pasado mes de marzo en virtud de una orden europea vinculada a la investigación de la Guardia Civil. Al no existir un acuerdo de extradición entre España e Indonesia, fue deportado a Países Bajos, donde intentó frenar su entrega a las autoridades españolas.

La investigación dio lugar a una operación coordinada entre cuerpos policiales de España y Escocia, con participación de la National Crime Agency británica. Los agentes llevaron a cabo registros simultáneos en marzo tras varios años de pesquisas sobre crimen organizado. El dispositivo dejó 14 detenidos en cuatro países.

Durante la operación se intervinieron dispositivos electrónicos, grandes cantidades de dinero en efectivo, documentación empresarial, relojes de alta gama y carteras de criptomonedas. La Guardia Civil sostuvo en abril que el grupo liderado por miembros de la familia Lyons había desarrollado una red criminal en Europa, Oriente Medio y Asia.

De acuerdo con esa versión policial, la organización habría utilizado un entramado de sociedades pantalla y operaciones financieras internacionales para gestionar millones de euros procedentes del narcotráfico. La Guardia Civil situó al grupo entre los actores relevantes del crimen organizado europeo contemporáneo.

La operación incluyó 18 registros, la mayoría de ellos en la Costa del Sol y en Barcelona, dos enclaves clave en la investigación española.

El clan Lyons y su conexión con Fuengirola

El nombre de Steven Lyons no es ajeno a la Costa del Sol. Considerado una de las figuras destacadas del crimen organizado escocés, Lyons aparece vinculado al llamado grupo Lyons, enfrentado desde hace más de dos décadas al grupo rival Daniel en Escocia.

En 2006, sobrevivió a un tiroteo en una gasolinera de Lambhill, al norte de Glasgow. En aquel ataque murió su primo, Michael Lyons. Años después, Steven Lyons se trasladó a España antes de asentarse en Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, donde se le atribuyen lazos con el grupo criminal Kinahan.

El 31 de mayo de 2025, fueron tiroteados en Fuengirola, su hermano Eddie Lyons Jnr y su asociado Ross Monaghan, en un bar situado frente al Paseo Marítimo. La Policía española señaló como acusado de esos asesinatos a Michael Riley, de 44 años y natural de Liverpool, que actualmente se encuentra en la cárcel de Teixeiro (Galicia) a espera de juicio.

Riley también llegó a oponerse a su extradición, aunque la Fiscalía británica confirmó en octubre que finalmente había aceptado ser trasladado a España para afrontar el procedimiento. En los días posteriores al doble crimen, un detective de la Policía Nacional española afirmó que el sospechoso era miembro del grupo Daniel.

Sin embargo, la Police Scotland mantuvo que no había elementos que permitan afirmar que los asesinatos cometidos en España estén relacionados con la guerra entre bandas en Escocia ni que fueran planificados allí.

España gana la batalla judicial

La decisión adoptada en Ámsterdam supone un paso decisivo para las autoridades españolas. El tribunal neerlandés ha despejado el principal obstáculo para que Steven Lyons sea trasladado a España y comparezca ante la justicia por las acusaciones que pesan sobre él.

La defensa intentó cuestionar la forma en la que se había tramitado la orden europea, pero los jueces no aceptaron esa línea argumental. Tampoco respaldaron la idea de que el procedimiento español carezca de garantías.