La Policía Local de Fuengirola ha llevado a cabo más de 80 controles de tráfico durante el pasado mes de julio, en el marco del Plan de Refuerzo de la Seguridad Vial. La iniciativa busca garantizar la seguridad en las calles de la ciudad y disuadir a conductores que circulen bajo condiciones de riesgo.
El concejal de Seguridad Ciudadana, José Luis Ponce, subrayó que “la inmensa mayoría de los conductores cumple con las normas, pero el riesgo que representa la minoría que no lo hace nos obliga a actuar”. Según explicó, estos operativos están funcionando y disuaden a muchas personas a la hora de conducir bajo efectos del alcohol o drogas.
Los datos recabados durante los controles revelan que los agentes interpusieron 33 denuncias por superar la tasa máxima de alcoholemia y detectaron a 31 personas circulando bajo los efectos de drogas. Asimismo, en los 86 controles realizados se promovieron 23 sanciones por alteraciones del silenciador de ciclomotores o motocicletas.
Los agentes también levantaron boletines de sanción por otras infracciones habituales, como tener la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) caducada, no usar el cinturón de seguridad, conducir sin permiso o utilizar el móvil al volante, entre otros incumplimientos que ponen en riesgo la seguridad vial.
Dentro de este marco, el Ayuntamiento de Fuengirola ha impulsado una campaña de concienciación centrada en cuatro puntos clave: el respeto a los límites de velocidad urbana a 30 km/h, la absoluta incompatibilidad del consumo de alcohol y drogas con la conducción, el buen uso de vehículos de movilidad personal, como patinetes eléctricos, y la obligatoriedad de mantener la ITV en vigor para todos los vehículos.
Ponce concluyó enfatizando que “la verdadera seguridad vial empieza por la responsabilidad de cada ciudadano. Tanto el Ayuntamiento como la Policía Local estamos poniendo todo de nuestra parte, pero de nada sirve sin la colaboración de peatones, ciclistas y conductores”.



