Kyle Alessandro, el joven cantante que representará a Noruega en Eurovisión 2025, tiene un vínculo muy especial con Fuengirola, el municipio de la Costa del Sol donde se conocieron sus padres y donde suele pasar sus vacaciones. Aunque nació en Levanger, una pequeña localidad noruega conocida por sus paisajes naturales y su entorno tranquilo, Kyle creció entre Steinkjer, Trondheim y los veranos a orillas del Mediterráneo.
Con tan solo 19 años, Alessandro se convierte en el participante más joven de esta edición, que se celebra este sábado 17 de mayo en Basilea (Suiza). Su historia personal está profundamente marcada por una mezcla de culturas: madre noruega criada en Fuengirola desde los dos años, y padre madrileño que se trasladó a Málaga cuando apenas tenía seis. “Mi madre habla andaluz, es boquerona total”, cuenta el joven, que se siente “medio español, medio noruego” y ha crecido hablando con fluidez el idioma de ambos países gracias al esfuerzo de sus padres por mantener viva la identidad familiar.
Su salto a la fama llegó de la mano de Norway’s Got Talent, donde con solo 10 años logró conquistar al jurado con una actuación tan emotiva que le valió el «golden buzzer», lo que le llevó directamente a las semifinales. Ese momento marcó el inicio de su carrera artística en Noruega.
En 2017, lanzó su primer sencillo, Din Sang, que tuvo una buena acogida y lo consolidó como una de las promesas del pop escandinavo. Un año más tarde, presentó su primer álbum de estudio, Første Kapittel (“Primer capítulo”), donde exploró una mezcla de baladas juveniles y melodías pop con letras introspectivas, muy en sintonía con el estilo emocional y pulido que caracteriza al pop nórdico.
En 2023, Alessandro regresó al panorama musical como parte del grupo Umami Tsunami, con el que compitió en el festival nacional noruego con la canción Geronimo. Aunque no lograron clasificarse para la final, la experiencia fue clave para que Kyle decidiera volver a presentarse como artista en solitario.
Ese momento ha llegado. En 2025, Kyle Alessandro debuta en Eurovisión con Lighter, una canción compuesta junto a Adam Woods e inspirada en una historia profundamente personal: la lucha de su madre contra el cáncer, a quien los médicos le dieron solo seis meses de vida. La canción transmite un mensaje de esperanza, fuerza y superación, que ha calado tanto en el público noruego como entre los seguidores del certamen.
En el backstage de Eurovisión, Kyle se ha mostrado cercano y natural. Tiene muy buena relación con Melodi, la representante española, con quien comparte no solo idioma, sino también la emoción de representar sus raíces en uno de los escenarios más importantes del mundo.
Además de su carrera y su talento, Kyle es un apasionado de Rosalía, a quien admira tanto por su estilo como por su capacidad para romper fronteras. No es de extrañar, entonces, que su propuesta artística mezcle la sensibilidad del norte con la energía del sur.
Desde Fuengirola hasta el gran escenario de Eurovisión, la historia de Kyle Alessandro es la de un joven que ha sabido forjar una identidad única entre dos mundos. Aunque nació en Noruega y ha desarrollado su carrera en el norte de Europa, nunca ha perdido el lazo con sus raíces andaluzas. Sus estancias en la Costa del Sol, los veranos con su familia, el idioma que habla con naturalidad y el orgullo con el que habla de sus orígenes, son prueba de ello. A través de su música, Kyle proyecta una sensibilidad que bebe tanto del pop nórdico refinado como de la pasión y el carácter sureño, en una fusión que conecta con todos los públicos.



