El Ayuntamiento de Fuengirola ha atendido más de una decena de incidencias provocadas por el paso de la borrasca Leonardo por la ciudad, todas ellas registradas a partir de la tarde-noche del miércoles, sin que se hayan producido daños personales.
Desde el inicio del episodio meteorológico, se activó un dispositivo municipal coordinado integrado por Policía Local, Bomberos, Protección Civil, Ecología Urbana, Intervención Viaria y Limpieza, que continúa trabajando en la prevención, atención de avisos y restitución de la normalidad.
Ante los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología, que situaban a Fuengirola en nivel amarillo por lluvias, viento y fenómenos costeros, el Consistorio activó el Plan Municipal de Emergencia en fase de Preemergencia. Entre las medidas adoptadas figuraron el cierre de parques, accesos a playas y espigones, la suspensión de actividades culturales y deportivas municipales y la movilización de todos los servicios de emergencia. Además, la Junta de Andalucía prorrogó la suspensión de las clases presenciales en la comarca de la Costa del Sol durante la jornada del jueves.
El viento, principal culpable
La alcaldesa, Ana Mula, acompañada por responsables municipales y de los cuerpos de seguridad, recorrió distintos puntos del municipio para comprobar sobre el terreno las incidencias y el desarrollo de los trabajos.
Según el balance municipal, el viento ha sido el principal causante de los avisos, con tres caídas de árboles y desprendimientos puntuales en cornisas de edificios privados. Policía Local y Bomberos actuaron de forma inmediata, señalizando zonas afectadas, retirando ramas y garantizando la seguridad de peatones y conductores.
Los servicios operativos municipales realizaron labores de limpieza, retirada de restos y evaluación de daños, ajustando el despliegue en función de las necesidades. El Ayuntamiento ha destacado la rápida y eficaz respuesta del conjunto de servicios y ha agradecido la colaboración y prudencia de la ciudadanía, manteniendo activo el seguimiento de la evolución meteorológica hasta la recuperación total de la normalidad.



