Sam Walker, un exconvicto británico y autodenominado influencer, ha sido víctima de una salvaje agresión en la Costa del Sol pocos días después de haber publicado un vídeo en las inmediaciones del bar Monaghan’s, en Fuengirola, lugar donde el pasado 31 de mayo fueron asesinados a tiros Ross Monaghan y Eddie Lyons Jr, dos conocidos líderes mafiosos escoceses.
Según recoge el Daily Record, el ataque tuvo lugar después de que Walker difundiera un vídeo en sus redes sociales, Instagram y TikTok, en el que recorría el exterior del local donde fueron ejecutados Ross Monaghan, propietario del bar, y su amigo y socio Eddie Lyons jnr, en plena retransmisión de la final de la Liga de Campeones. Ambos fueron abatidos por disparos frente a decenas de testigos.
En el controvertido vídeo, Walker lanza un mensaje con tono desafiante: “Este es un mensaje para cualquiera de vosotros. Estad alerta, porque si os pillan desprevenidos, esto es lo que pasa. Tres personas han sido eliminadas, dos están muertas”.
El contenido fue considerado por algunos miembros de la comunidad como una falta de respeto hacia las víctimas. Días después de su publicación, Walker fue brutalmente golpeado con palos de golf en Puerto Banús, resultando con graves heridas en la cabeza que requirieron grapas quirúrgicas para cerrar múltiples cortes en el cráneo.
Walker, natural de Liverpool, ha ganado notoriedad en redes sociales relatando episodios de su vida vinculados al crimen organizado y enfrentamientos con la ley, lo que le ha permitido construir una audiencia significativa online.
La agresión se enmarca en un contexto de tensión creciente en la Costa del Sol, donde la presencia de grupos criminales internacionales ha generado un repunte de episodios violentos, según relata el medio escocés. La publicación del vídeo, en un lugar especialmente sensible tras el doble asesinato, podría haber sido el detonante del ataque.
Hasta el momento no se ha confirmado ninguna detención en relación con la agresión.



