La consternación se ha extendido por Fuengirola tras conocerse el fallecimiento de Manuel López Ayala, una de las figuras más influyentes de la ciudad en las últimas décadas y Hijo Predilecto del municipio. Su muerte ha llevado al Ayuntamiento a decretar tres días de luto oficial desde este viernes, con las banderas ondeando a media asta y la suspensión de toda la programación municipal festiva previstas hasta el domingo por la noche.
La alcaldesa, Ana Mula, expresó públicamente su pesar, subrayando el impacto que López Ayala ha tenido en la vida social, cultural, deportiva, política y jurídica de Fuengirola. “Fuengiroleño ejemplar, se dedicó con brillantez al ejercicio del derecho y a participar en la vida de la ciudad que tanto amaba”, señaló, recordando que su legado “permanecerá siempre entre nosotros”.
Nacido en 1943, López Ayala consagró toda su trayectoria personal y profesional a su ciudad. Abogado de referencia, político durante los primeros años de la Democracia, historiador aficionado, impulsor del deporte local y enamorado del mundo del caballo, su nombre forma parte de capítulos decisivos de la historia reciente de Fuengirola.
Su relevancia profesional fue notable. Fue el primer abogado del municipio elegido como Diputado de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Málaga, entidad que tiempo después reconoció su trayectoria con la Medalla de Honor. Desde su despacho en el centro de la ciudad formó a más de 50 letrados fuengiroleños, dejando una impronta que aún hoy marca a distintas generaciones de profesionales del Derecho.
En la esfera institucional, fue uno de los primeros concejales de la etapa democrática en el municipio, representando a la UCD, y llegó a ocupar la vicepresidencia de la Diputación de Málaga. Dentro del ámbito deportivo, su huella también es profunda: fue presidente del CD Fuengirola, impulsando el crecimiento del club y fortaleciendo la práctica deportiva en un momento clave de desarrollo.
Vecinos, entidades y colectivos sociales llevan años poniendo en valor su figura. Buena prueba de ello fueron las más de 1.400 firmas recogidas para solicitar que fuera nombrado Hijo Predilecto de Fuengirola, una iniciativa apoyada por asociaciones deportivas, culturales, educativas y por el propio Colegio de Abogados de Málaga. El reconocimiento iba a materializarse este sábado en un acto institucional programado en el Palacio de la Paz.
Su relación con la ciudadanía, marcada por la cercanía y una vocación de servicio constante, consolidó una reputación que trascendió cargos y responsabilidades. Escuchar, mediar y acompañar formaban parte de su forma de entender la profesión y la vida pública.
Fuengirola despide hoy a un vecino irrepetible cuya trayectoria resume una época y un modo de construir ciudad. El luto decretado simboliza el sentir colectivo por la pérdida de un hombre que ayudó a definir la Fuengirola contemporánea. Descanse en paz, Manuel López Ayala.



