El eclipse ‘engaña’ a los animales de Bioparc Fuengirola: más actividad e intentos de apareamiento al creer que llegaba la noche

El particular ‘anochecer’ llevó a varias especies a modificar temporalmente su comportamiento

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Bioparc Fuengirola

El eclipse solar total de este miércoles no solo dejó imágenes para el recuerdo entre quienes levantaron la vista al cielo. En Bioparc Fuengirola, el repentino oscurecimiento también tuvo efectos sobre algunos de sus habitantes, que reaccionaron como si la noche hubiera llegado antes de tiempo. Entre las conductas observadas hubo desde un aumento de la actividad hasta comportamientos reproductivos.

El caso más llamativo se produjo entre las sitatungas, un grupo formado por dos hembras y un macho. Estos animales, habitualmente tranquilos y relajados a esa hora, comenzaron a mostrarse mucho más activos durante el eclipse y se observaron varios intentos de cópula.

Aunque no puede afirmarse que el fenómeno astronómico fuese directamente el causante de este comportamiento, la coincidencia entre el oscurecimiento, el incremento de la actividad y las conductas reproductivas ha convertido la observación en un registro especialmente interesante. Estudios realizados durante otros eclipses solares ya habían recogido cambios de actividad e incluso comportamientos reproductivos coincidiendo con estos particulares ‘anocheceres’.

En cambio, el binturong, un mamífero de hábitos principalmente crepusculares y nocturnos, no mostró cambios destacables durante el fenómeno. Bioparc Fuengirola centró especialmente su seguimiento en estas dos especies para conocer cómo respondían a una alteración tan repentina de las condiciones naturales de luz.

Animales que se prepararon para ‘ir a dormir’

Las observaciones realizadas en Fuengirola forman parte de una operativa desarrollada también en Bioparc Valencia para ampliar el conocimiento sobre las respuestas de diferentes especies. Allí, una cría de chimpancé llegó a subir hasta la zona más alta de la recreación del árbol antes de dirigirse hacia el acceso a las instalaciones interiores.

También resultó llamativo el comportamiento de las gacelas de Thomson. Al caer la oscuridad buscaron refugio entre las rocas para dormir y, cuando regresó la luminosidad, retomaron su actividad. Algunas aves también reaccionaron al cambio de luz: buscaron sus nidos antes de tiempo y, con la salida casi inmediata del sol, abandonaron nuevamente esos lugares antes de regresar a dormir posteriormente.

Por el contrario, la manada de elefantes africanos de sabana continuó comiendo con normalidad junto a sus dos crías, mostrando principalmente curiosidad por el inusual bullicio de las personas situadas en las zonas próximas. Las tortugas gigantes de Aldabra tampoco mostraron cambios significativos.

El seguimiento de los animales comenzó días antes del eclipse mediante observación directa y grabaciones de imagen y sonido, lo que permitirá ahora comparar las conductas registradas durante el fenómeno con las observadas a la misma hora en jornadas normales.

Los datos recopilados se encuentran en fase de análisis para determinar hasta qué punto los cambios registrados fueron realmente una respuesta al eclipse o forman parte de las rutinas habituales de cada especie. Los resultados se incorporarán además al Proyecto TriEclipse, una iniciativa liderada por UDEMA (Unidad de Naturaleza) que reúne el trabajo de distintos participantes para estudiar las posibles repercusiones de estos fenómenos sobre los seres vivos.