Detenido un motorista acusado de arrollar a un agente de la Guardia Civil en la carretera Alhaurín el Grande-Fuengirola

Los hechos ocurrieron el 29 de julio en la A-7053, donde una patrulla detectó al motorista cometiendo infracciones graves de tráfico

Agente Guardia Civil de Tráfico
Agente Guardia Civil de Tráfico (imagen de archivo)

La Guardia Civil ha detenido a un motorista acusado de atropellar a un agente que trataba de darle el alto en la carretera A-7053, entre Alhaurín el Grande y Fuengirola, después de que una patrulla detectara que circulaba cometiendo varias infracciones graves de tráfico.

Los hechos ocurrieron el pasado 29 de julio, cuando agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Málaga observaron una motocicleta cuyo conductor estaba cometiendo infracciones graves relacionadas con la seguridad vial mientras circulaba por la A-7053 (Alhaurín el Grande-Fuengirola).

La patrulla procedió entonces a darle el alto. Según ha informado la Guardia Civil, el motorista hizo caso omiso a las señales de los agentes y acabó atropellando a uno de los guardias civiles que intentaba detener su marcha.

Como consecuencia del atropello, el agente sufrió lesiones, aunque la información facilitada no concreta su alcance.

La investigación ha sido desarrollada por agentes del Grupo de Investigación y Análisis (GIAT) del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Málaga, que han procedido a la detención y puesta a disposición judicial del conductor.

El motorista está siendo investigado por un supuesto delito de atentado contra agente de la autoridad con resultado de lesiones y otro delito contra la seguridad vial por conducción manifiestamente temeraria.

Según la información remitida por la Guardia Civil, estos hechos están recogidos en los artículos 550-2 y 384 del Código Penal. El investigado se enfrenta, por el supuesto delito de atentado, a penas de uno a cuatro años de prisión y multa de tres a seis meses.

Por el delito contra la seguridad vial, las posibles penas señaladas son de seis meses a dos años de prisión y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo superior a un año y de hasta seis años.