Agentes de la Policía Nacional han detenido en el municipio malagueño de Fuengirola a un joven de 26 años como presunto autor de los delitos de corrupción de menores y coacciones. El arrestado utilizaba las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea para embaucar a víctimas de entre 15 y 16 años con el objetivo de obtener material de contenido sexual.
La intervención se ha enmarcado en la denominada ‘Operación Laurel’, un operativo coordinado e iniciado a raíz de las pesquisas de la Unidad de Delitos Tecnológicos de la Comisaría Provincial de Jaén.
Del engaño al chantaje
El detenido abordaba a sus víctimas en el entorno digital hasta ganarse su confianza y conseguir que le remitieran imágenes o vídeos íntimos. Sin embargo, a medida que la gravedad y la exigencia de las peticiones iban en aumento, los menores comenzaban a negarse a continuar.
Era en ese momento cuando el sospechoso activaba una red de acoso: amenazaba, coaccionaba y chantajeaba a las víctimas con difundir públicamente en redes sociales el material de carácter explícito que ya obraba en su poder.
Víctimas repartidas por la geografía nacional
La investigación policial determinó que el alcance de sus acciones no se limitaba a una sola localidad. Tras recibir y analizar denuncias por hechos similares tanto en Jaén como en Madrid, los agentes constataron la existencia de víctimas distribuidas por distintos puntos de la geografía española.
Finalmente, efectivos del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Comisaría de Jaén se desplazaron hasta Fuengirola para materializar su localización y arresto. Al joven se le imputan formalmente los delitos de corrupción de menores y coacciones por las causas abiertas tanto en la capital jiennense como en la madrileña.



