«Si a una persona le pasa algo se muere»: vendedores del mercadillo contra el Ayuntamiento de Estepona

Los comerciantes denuncian la pérdida de horas de trabajo y falta de espacio para operar con normalidad

Portada en el recinto ferial de Estepona. / D.MACÍAS
Portada en el recinto ferial de Estepona. / D.MACÍAS
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El mercadillo de los miércoles en Estepona se encuentra en una situación crítica. Los vendedores ambulantes han alzado la voz contra el Ayuntamiento, denunciando la falta de un espacio adecuado para ejercer su actividad y la pérdida de horas de trabajo. La protesta ha surgido tras varias semanas de restricciones que, según los comerciantes, están perjudicando gravemente su sustento.

Los vendedores aseguran que les han reducido el tiempo de trabajo, ya que deben acceder al recinto de manera escalonada. Algunos entran entre las 7:00 y 8:00, mientras que otros lo hacen de 8:00 a 9:00, perdiendo una hora de actividad comercial. Además, se les ha prohibido estacionar sus furgones detrás de los puestos, una medida que complica el montaje, especialmente en días de viento o lluvia.

Otro de los problemas denunciados es la falta de espacio tanto para los vendedores como para el público, lo que también dificulta el acceso de servicios de emergencia. «Si a una persona le pasa algo, ¿Cómo sale de ahí? Se muere», expresó indignado uno de los comerciantes.

Los vendedores proponen trasladar el mercadillo al recinto ferial, una ubicación que consideran idónea debido a su amplitud y disponibilidad de aparcamiento. En concreto, sugieren instalarlo en el vial de subida paralelo al carril bici, garantizando así un mejor flujo de personas y evitando afectar las pistas deportivas de la zona. «Solo somos 93 puestos, y hay espacio suficiente para ubicarnos sin problemas», argumentan.

Los vendedores también denuncian la falta de respuesta por parte del alcalde y la concejala de Comercio, Cristina, quienes, según ellos, han ignorado sus peticiones. La ausencia de diálogo ha generado frustración entre los comerciantes, que ven peligrar la continuidad del mercadillo de los miércoles.

Además, recuerdan que Estepona ya perdió su mercado de abastos, y temen que el Ayuntamiento esté favoreciendo la especulación urbanística en lugar de proteger el comercio tradicional.

Mientras la situación sigue sin resolverse, los vendedores insisten en que continuarán con sus protestas hasta encontrar una solución justa. «Hoy, otro miércoles más sin trabajar, sin poder llevar dinero a nuestras casas. Pero no vamos a cejar en nuestro empeño», aseguran.