La Policía Nacional ha desmantelado un grupo criminal dedicado a la distribución internacional de opioides y psicotrópicos en un operativo desarrollado en la provincia de Málaga. Como resultado, cinco personas han sido detenidas, entre ellas el titular de una farmacia, señalado como el principal responsable de la trama.
Según la investigación, el farmacéutico adquiría grandes cantidades de un potente analgésico opioide en laboratorios y almacenes mayoristas, distribuyéndolo luego fuera de los canales legales. Su destino eran países como el norte de África, Oriente Medio y el suroeste asiático, regiones donde esta sustancia es considerada una grave amenaza para la salud pública, similar a la crisis del fentanilo en Estados Unidos.

Una investigación en dos fases y más de 250.000 pastillas incautadas
La operación policial, liderada por el Grupo II de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Comisaría Local de Torremolinos–Benalmádena, se desarrolló en dos fases.
La investigación se inició tras un informe de la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, en el que se detectaron más de 36.000 adquisiciones del medicamento sin justificación legal. Posteriormente, la Fiscalía y la Audiencia Provincial de Málaga solicitaron a la Policía Nacional que profundizara en el caso, lo que llevó al descubrimiento de una red de tráfico de fármacos.
En la primera fase, se produjo la detención de un individuo en Marbella, quien estaba en posesión de más de 104.818 dosis de opioides sintéticos. Además, sobre esta persona pesaba una Orden Europea de Detención y Entrega emitida por Suecia por tráfico de drogas. Tras su arresto, fue puesto a disposición judicial en Marbella, donde se decretó su ingreso en prisión.

La segunda fase permitió la detención de otras cuatro personas, entre ellas el titular de la farmacia y varios empleados. Durante los registros se encontraron más de 2.650 cajas del opioide sintético, lo que equivale a más de 250.000 pastillas, así como una suma de 223.825 euros en efectivo. Parte del dinero estaba escondido en muñecos de peluche, lo que evidencia el nivel de sofisticación de la trama.
A los detenidos se les imputan delitos contra la salud pública y blanqueo de capitales, además de falsedad documental y contra la seguridad del tráfico en el caso del primer arrestado.



