Jaime Herrera – La plaza de toros de Estepona vivió este domingo una de esas tardes en las que el toreo se eleva por encima de todo. Una tarde con tres figuras del toreo que no vinieron de paso, sino a dejar su firma. Y lo hicieron. Morante de la Puebla desató la locura en el cuarto con una faena de torería añeja, Manzanares se reencontró con su temple para cortar dos orejas al quinto premiado con la vuelta al ruedo, y Talavante puso el broche con una actuación poderosa y emotiva al sexto, al que le cortó dos orejas y rabo.
Morante, en modo artista, se desentendió del reloj y conectó con el tendido desde el saludo de capa. Con el cuarto firmó una faena breve, pero cargada de profundidad, empaque y aroma antiguo. Todo con gusto, con cadencia, con ese misterio que sólo él tiene. Tras la estocada, las dos orejas fueron unánimes. Antes, en el primero, había dejado detalles, pero el toro duró poco.
Manzanares rompió su silencio en el quinto. A ese toro, de gran calidad, lo entendió desde el principio y lo llevó con temple y largura. El alicantino lo toreó con la muleta como se torea cuando uno quiere volver a ser. Faena medida, de ritmo ascendente, que remató con una estocada certera. La vuelta al ruedo al toro, justificada. En el segundo, saludó la ovación
tras el pinchazo.
Talavante dejó una faena compacta y poderosa al sexto, un toro que salió descoordinado tras golpearse de salida. Lo cuidó, lo hizo y luego lo toreó con verdad, de rodillas y de pie, siempre entregado. El público, metido en la faena, pidió el rabo tras una estocada fulminante. Se le concedió. Antes, con el tercero, no tuvo opciones.
La plaza vibró con una corrida en la que las figuras fueron figuras y los toros, al menos algunos, también pusieron de su parte. Así es como el toreo se justifica.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Estepona (Málaga). Domingo 6 de julio de 2025. Corrida de toros. Tres cuartos largos de entrada.
Toros de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez (2º y 3º). Dispares de presentación y juego. Destacó el 5º, bravo y enclasado, premiado con la vuelta al ruedo.
Morante de la Puebla: ovación y dos orejas
José María Manzanares: ovación y dos orejas
Alejandro Talavante: silencio y dos orejas y rabo



