La Asociación SOS Desaparecidos ha emitido un comunicado en la que expresa su firme compromiso de defender las alertas por desaparición, esenciales para la búsqueda y localización de personas desaparecidas. La asociación, que lleva años trabajando de manera altruista, ha señalado que tomará todas las medidas legales necesarias para garantizar que las familias continúen recibiendo la ayuda inmediata que necesitan para encontrar a sus seres queridos.
SOS Desaparecidos subraya que la búsqueda de personas desaparecidas no puede ser un negocio ni una exclusividad de ninguna entidad. Más bien, es un derecho humano que debe ser garantizado de manera urgente y eficiente. En 2024, gracias a las alertas emitidas por esta organización, se logró localizar a 358 personas en buen estado de salud, lo que pone en evidencia la eficacia de su labor.
La labor de SOS Desaparecidos se lleva a cabo sin ánimo de lucro, sin recibir subvenciones, y con un equipo de 60 coordinadores voluntarios que colaboran incansablemente para evitar que las alertas caigan en el olvido. Además, la asociación tiene acuerdos de colaboración con unidades caninas, drones, psicólogos y otros profesionales que amplían las posibilidades de encontrar a las personas desaparecidas.
El riesgo de la exclusión de las alertas
Recientemente, SOS Desaparecidos se ha enfrentado a la posibilidad de que sus alertas sean excluidas por algunas entidades, como la fundación QSD Global del señor Paco Lobatón, quien, según se indicó en una reunión con el Ministerio del Interior, ha cuestionado la multiplicidad de alertas y su impacto. La propuesta de limitar la difusión de alertas pondría en grave riesgo la vida y la esperanza de muchas personas y familias.
En este sentido, SOS Desaparecidos cuestiona las razones detrás de esta solicitud de exclusión, recordando que su labor ha salvado vidas a través de alertas inmediatas. ¿Por qué excluir un trabajo solidario que ha demostrado su efectividad? se preguntan desde la asociación, insistiendo en que las familias deben seguir teniendo el derecho a recibir ayuda rápida y eficaz.
Cuando una persona desaparece, el tiempo es crucial. Cada minuto que pasa sin que se difunda la alerta reduce las posibilidades de encontrar a la persona sana y salva. Según la Asociación SOS Desaparecidos, silenciar las alertas es equivalente a dejar a cientos de familias sin esperanza, condenándolas a una angustiosa espera sin respuestas. La posibilidad de recibir asesoramiento gratuito y apoyo profesional no debe ser prohibida, ya que este servicio es fundamental para muchas personas en situaciones de extrema vulnerabilidad.
SOS Desaparecidos enfatiza que, al no recibir ningún tipo de financiación pública, su labor se realiza con total transparencia y profesionalidad. La asociación trabaja incansablemente para ofrecer su apoyo a las familias sin cobrar por ello, con la única intención de ayudar. En un contexto donde la solidaridad debería ser la prioridad, se cuestiona el hecho de que se pongan obstáculos a una labor tan necesaria para la sociedad.
El mensaje final de SOS Desaparecidos es claro: Hoy somos nosotros quienes buscamos, pero mañana podrías ser tú quien necesite ser buscado. Nadie está exento de la tragedia de la desaparición de un ser querido, y por ello, la defensa de las alertas es fundamental. La solidaridad y la justicia son la base de esta lucha, que busca asegurar que ningún ser querido quede atrás.



