La Dirección General de la Producción Agrícola y Ganadera de la Junta de Andalucía ha declarado como infectadas por Scirtothrips aurantii -un insecto originario de África y de Yemen, aunque también se encuentra presente en Australia- diversas plantaciones de cítricos y especialmente de naranja dulce, en los municipios de Estepona, Coín, Vélez-Málaga, Alhaurín De la Torre, Pizarra y Málaga.
Entre las especies en las que se ha constatado la presencia de este insecto está el naranjo (‘Citrus sinensis’), el mandarino (‘Citrus reticulata), la fresa (‘Fragaria x ananassa Duch’), la frambuesa y mora (‘Rubus sp’), los arándanos (‘Vaccinium sp’), el caqui (‘Diospyros kaki’) y el aguacate (‘Persea americana’).
Ante esta situación, la Junta de Andalucía ha establecido las medidas fitosanitarias obligatorias «con el fin conseguir su erradicación y evitar su dispersión«, fijando las demarcaciones afectadas por el insecto.
Los propietarios de las parcelas afectadas deberán comunicarlo al Departamento de Salud Vegetal de la Delegación Territorial de Agricultura, y aplicar los productos fitosanitarios autorizados para el control de esta plaga.
Una plaga para más de 50 especies
El insecto Scirtothrips aurantii pertenece a la orden ‘Thysanoptera’ y es originario de África y de Yemen, aunque también se encuentra presente en Australia.
Generalmente se encuadra como una plaga de los cítricos, especialmente naranja dulce, y a veces de mango, pero en realidad es una especie muy polífaga que se puede encontrar en más de 50 especies de plantas en una amplia gama de diferentes familias.
Sus hospedadores nativos son probablemente árboles de ‘Acacia’ y ‘Combretum’, pero también se ha encontrado en una gran variedad de cultivos que no solo no tienen relación botánica sino que difieren ampliamente en forma. En Yemen, es la principal causa de manchas en la fruta del banano.
Los adultos son de color amarillo pálido anaranjado, con la cabeza más ancha que larga, antenas de ocho segmentos, bandas oscuras en los segmentos abdominales y las alas estrechas provistas de flecos.
Los adultos y las larvas se alimentan de las células epidérmicas de las hojas jóvenes, pedúnculos y el ápice de los frutos jóvenes, provocando un plateado en la superficie de la hoja que luego adquiere una coloración marrón y una cicatriz superficial en la corteza del fruto, que a menudo forma un anillo alrededor del pedúnculo.
En hoja, el daño se observa en el limbo, que presenta escarificaciones o cicatrices alargadas localizadas bien junto a la nervadura principal o bien en el borde del limbo. Al desarrollarse la hoja, la parte afectada no lo hace, originándose deformaciones más o menos pronunciadas (abarquillado del limbo, escotaduras o plegado del borde).



