Puedes ver el reportaje completo de nuestra compañera Desirée Macías a través del siguiente enlace: https://fb.watch/wyxiYQ5Oe0/
El centro de salud Estepona Oeste fue escenario el pasado 5 de diciembre de una grave agresión a una médica de familia por parte de la acompañante de un paciente. El motivo del ataque fue la negativa a extender una baja laboral con carácter retroactivo, ya que el plazo legal para realizar este trámite había expirado.
Según las instrucciones vigentes de la Inspección Médica, las bajas laborales que superan los cinco días desde el hecho causante deben gestionarse a través de vías específicas que no incluyen a los médicos de familia, quienes carecen de potestad para realizarlas. Sin embargo, esta información no fue bien recibida por el paciente y su acompañante, lo que generó una situación de alta tensión.
Persecución y agresión física a la profesional sanitaria
La agresión comenzó con insultos e increpaciones por parte de la acompañante y escaló rápidamente cuando esta persiguió a la médica por las instalaciones del centro. Ni siquiera la intervención del vigilante de seguridad pudo frenar la actitud violenta de la agresora, quien finalmente logró empujar y golpear a la profesional tras abrir a la fuerza la puerta de una consulta donde intentaba refugiarse.
Concentración de apoyo y denuncia policial
Tras el lamentable incidente, los hechos fueron denunciados a la Policía y están pendientes de la celebración de un juicio rápido, cuya fecha aún no se ha determinado. Además, durante la mañana del 18 de diciembre, los facultativos del centro se concentraron en la entrada del edificio para expresar su rechazo a este nuevo episodio de violencia contra profesionales sanitarios.
El Sindicato Médico de Málaga exige soluciones
El Sindicato Médico de Málaga (SMM) ha condenado enérgicamente esta agresión y ha subrayado que estos conflictos surgen por problemas meramente burocráticos. Según el sindicato, los médicos de familia no deberían ser responsables de gestionar situaciones relacionadas con bajas laborales cuando son decisiones que recaen en otras instituciones.
“Los médicos solo son los mensajeros de normas impuestas por otras entidades y terminan siendo agredidos”, lamenta el SMM. En este sentido, exigen al Servicio Andaluz de Salud (SAS) que implemente una figura intermediaria con potestad para gestionar estos trámites directamente con la Inspección Médica, liberando a los médicos de familia de esta responsabilidad ajena a su labor asistencial.
La violencia en el sector sanitario, un problema en aumento
El caso de Estepona Oeste se suma a una lista de agresiones a profesionales sanitarios que, según asociaciones del sector, van en aumento. Este tipo de episodios pone de manifiesto la necesidad urgente de soluciones estructurales para proteger a los trabajadores de la sanidad y garantizar su seguridad mientras realizan su labor, que debería centrarse únicamente en la atención médica.
Desde el Sindicato Médico de Málaga y otros colectivos se insiste en la importancia de abordar esta problemática con firmeza para evitar que se repitan situaciones similares en el futuro.



