La madrugada de este lunes, un vigilante del Metro de Málaga fue víctima de una violenta agresión que le provocó la fractura de la nariz, según ha publicado Diario Sur. Los hechos ocurrieron alrededor de la 01:45 en la plaza Cruz de Humilladero, mientras el empleado, de 50 años y vestido con el uniforme reglamentario, realizaba su servicio nocturno entre las distintas estaciones para supervisar el cierre de las líneas.
Tras comprobar que todo estaba en orden en la estación de la calle La Unión, el vigilante se dirigió hacia su coche oficial, estacionado a unos metros de distancia. Fue entonces cuando un individuo, al que el profesional asegura no conocer, comenzó a increparlo con insultos, gritándole términos como “chivato” y “maricona”.
Intentando calmar la situación, el trabajador intentó dialogar con el agresor, quien se alteró aún más y respondió de forma violenta, acusándole de faltarle al respeto. Ante la agresividad del atacante, el vigilante apresuró el paso hacia su vehículo, pero no logró evitar el ataque.
Cuando estaba a punto de cerrar la puerta del coche, el hombre le propinó dos fuertes puñetazos en el rostro, provocándole una abundante hemorragia. A pesar de estar aturdido, el vigilante pudo activar el cierre automático de las puertas y dar aviso inmediato a la Policía Nacional, mientras permanecía en el lugar sin atreverse a salir del vehículo.
El agresor, que parecía haberse marchado, regresó minutos después portando un palo con el que comenzó a golpear la puerta del coche. Finalmente, huyó antes de la llegada de las fuerzas policiales. Los agentes que acudieron al lugar localizaron el palo utilizado en el ataque.
La víctima fue trasladada al Hospital Regional Universitario de Málaga, donde fue atendida por la fractura de varios huesos en la nariz. El caso está siendo investigado por las autoridades, quienes buscan identificar y localizar al agresor.



