Más de 2.500 toneladas de cañas procedentes de las desembocaduras de ríos y arroyos arrastradas por las fuertes lluvias han llegado en lo que va de año al Complejo Ambiental Costa del Sol, propiedad de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, y que gestiona Urbaser.
Desde principios de año, se han trasladado al Complejo 2.682 toneladas de cañas, frente a las 2.057 que se recogieron durante todo el año 2024, “lo que demuestra la fuerza de las últimas lluvias”, aseguró el presidente de la Mancomunidad, Manuel Cardeña.
Además de las cañas, también han sido retirados de las playas troncos, piedras y restos vegetales, debido al aumento del caudal de ríos y arroyos por las lluvias caídas durante el mes de marzo.
Ante esta situación, la Mancomunidad ofrece a los ayuntamientos un servicio específico de tratamiento de estos residuos, ya que suponen un problema para los municipios. Éstos disponen de diferentes zonas para acopiarlos, antes de su traslado al Complejo Ambiental.
Como ejemplos, el Ayuntamiento de Marbella ha trasladado a la planta de Casares, en lo que va de año 1.867 toneladas de cañas, y el de Torremolinos, 615 toneladas.
Todo este esfuerzo tiene por objeto recuperar el buen estado de las playas cuanto antes, con el fin de que estén en perfectas condiciones para la Semana Santa.
En el Complejo Ambiental Costa del Sol, se procede a retirar las piedras y otros restos no orgánicos para, a continuación, triturar las cañas y los restos vegetales.
Posteriormente comienza un proceso de fermentación, junto a la materia orgánica recuperada de los procesos de tratamiento y restos vegetales que también llegan a la instalación, para obtener finalmente material fertilizante que puede utilizarse en parques y jardines.
Este material se cederá a los ayuntamientos, como ya ocurre con el obtenido del tratamiento de las algas asiáticas que también se procesan en el complejo.



