La Policía Nacional, en una operación conjunta con la policía de Bonn, la BKA de Alemania y Europol, ha detenido a 16 personas en varios países europeos, incluyendo los tres líderes de la organización que operaban desde Madrid y Marbella.
Las fuerzas de seguridad han logrado desarticular una red criminal alemana dedicada al tráfico de drogas a gran escala en Europa. La operación, que ha contado con la participación de la Policía Nacional española, la policía de Bonn, la BKA de Alemania y la coordinación de Europol, ha resultado en 16 detenciones, incluyendo los tres líderes de la organización. Dos de ellos fueron arrestados en Madrid y Barcelona, mientras que el tercero fue capturado en Alemania cuando intentaba huir.
37 registros y cuantiosas incautaciones
Las autoridades han llevado a cabo 37 registros simultáneos en diversas ciudades europeas, incluyendo Madrid, Marbella y Barcelona en España. Durante la operación, se han incautado:
- 300 kilos de cocaína
- 30 kilos de marihuana
- 400.000 euros en efectivo
- 100 dispositivos móviles encriptados
- Diversas armas de fuego
- Tecnología de encriptación y dispositivos de seguimiento
- Cuatro vehículos de alta gama y relojes de lujo
- Numerosa documentación relacionada con el blanqueo de capitales
Además, se han bloqueado numerosas cuentas bancarias y bienes inmuebles por un valor de 5.000.000 de euros.
Una investigación iniciada en junio
Las pesquisas se iniciaron en junio de 2024, cuando las autoridades alemanas alertaron sobre la posible presencia en Madrid, Barcelona y Marbella de los cabecillas de una organización criminal dedicada al tráfico de drogas en Europa. A través de medios encriptados, los líderes coordinaban la introducción de cocaína desde Colombia y Ecuador, que posteriormente llegaba a Europa a través de distintos puertos europeos.
Las investigaciones revelaron que también mantenían contactos en Granada, donde organizaban exportaciones de marihuana con destino a diversos países europeos, con el objetivo de obtener financiación para la compra de cocaína.
Mientras los líderes se asentaban en Madrid, Marbella y Barcelona, el resto de la organización operaba en Alemania, Bélgica, Países Bajos y Polonia, gestionando el tráfico de drogas y el blanqueo de capitales. La red utilizaba un entramado empresarial que les permitía transferir fondos entre diversas empresas europeas, dificultando la rastreabilidad del dinero.



