Decenas de personas bebiendo, bailando y junto a otras tantas mientras disfrutan de una noche de sábado en el Puerto Deportivo de Estepona como si nada hubiera pasado. Algo que le ha costado a un pub una multa de 5.000 euros.
Sin respetar las distancias de seguridad, sin mascarillas y un gran aforo concentrado en el interior como una noche normal de sábado en verano. «Estaba lleno de gente y es que no se cabía», nos comentaba una chica que había ido esa misma noche a tomar algo con amigos al Puerto, donde la imagen era una típica a la que estábamos acostumbrados a ver antes de que se proclamara el estado de alarma.


