Piden 12 años de prisión para un hombre acusado de violar a su expareja tras drogarla en Málaga

Los hechos ocurrieron en mayo de 2018, en un domicilio de Málaga capital, apenas nueve días después de que la mujer decidiera poner fin a la relación

Piden 12 años de prisión para un hombre acusado de violar a su expareja tras drogarla en Málaga - Ciudad de la Justicia Malaga 2
Vista general de la fachada principal de la Ciudad de la Justicia de Málaga. – ALEX ZEA/EUROPA PRESS – Archivo

La Fiscalía de Málaga ha solicitado una pena de 12 años de prisión para un hombre acusado de violar presuntamente a su expareja, a la que habría drogado con una sustancia sedante para anular su voluntad y mantener relaciones sexuales sin su consentimiento. Los hechos ocurrieron en mayo de 2018, en un domicilio de Málaga capital, apenas nueve días después de que la mujer decidiera poner fin a la relación.

El uso de benzodiacepinas para anular la voluntad

Según el escrito provisional del ministerio público, consultado por Europa Press, el acusado acudió a casa de la víctima con la intención de coartar su libertad sexual. Durante una cena, el hombre le habría añadido a la bebida una cantidad no determinada de benzodiacepinas, un grupo de medicamentos psicotrópicos que actúan sobre el sistema nervioso central.

Las benzodiacepinas son sustancias con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, amnésicos y relajantes musculares, muy utilizadas en medicina para tratar trastornos como la ansiedad, el insomnio, epilepsias, o para la sedación en procedimientos médicos. Sin embargo, su consumo sin control o en dosis elevadas puede provocar efectos adversos graves, entre ellos la pérdida de consciencia, como en el caso que ahora investiga la Justicia.

La Fiscalía señala que esta droga farmacológica anuló la capacidad volitiva e intelectiva de la víctima, dejándola en un estado de completa vulnerabilidad. En ese momento, el acusado habría mantenido relaciones sexuales con la mujer, además de realizarle tocamientos y provocarle un chupetón en el cuello, todo ello mientras ella permanecía inconsciente y sin poder ofrecer resistencia o consentimiento.

Consecuencias inmediatas y denuncia

Al día siguiente, la víctima se encontraba en estado de desorientación y sin poder hablar, síntomas claros del efecto prolongado de la droga. Su hermana la llevó de urgencia a un hospital de Málaga, donde se le realizaron pruebas toxicológicas que confirmaron la presencia de benzodiacepinas en su organismo. Ante la gravedad de la situación, la mujer interpuso la denuncia formal que ha dado pie a la causa judicial.

Sobre las benzodiacepinas: ¿qué son y cómo afectan?

Las benzodiacepinas son compuestos químicos que combinan un anillo de benceno con otro llamado diazepina. En la práctica clínica se usan ampliamente por sus múltiples efectos: calman la ansiedad, inducen el sueño, relajan los músculos y pueden causar amnesia temporal, razón por la cual son susceptibles de abuso en agresiones sexuales, dado que dificultan la capacidad de reacción y la memoria del afectado.

Medicamentos como el diazepam, lorazepam, alprazolam o clonazepam pertenecen a este grupo, aunque existen excepciones. El uso indebido de estas sustancias puede derivar en dependencia, tolerancia y graves problemas de salud. En contextos delictivos, las benzodiacepinas son tristemente conocidas por su uso para dormir o anular a la víctima, facilitando abusos sexuales, como se observa en este caso.

Un caso que vuelve a encender la alerta en Málaga

Este presunto delito llega pocos días después de que la Audiencia Provincial de Málaga condenara a un hombre a cuatro años de prisión por abusar sexualmente de una amiga que dormía bajo los efectos del alcohol en una vivienda de Ronda. En ese caso, el agresor aprovechó la vulnerabilidad de la víctima, dormida y afectada por el consumo de alcohol, para violarla sin su consentimiento.

Los hechos tuvieron lugar en abril de 2019, cuando el condenado invitó a varios amigos, incluida la víctima, a pasar la noche en una vivienda de su propiedad. Durante la noche, el grupo bailó y consumió bebidas alcohólicas, decidiendo luego quedarse a dormir en la casa.

Según el fallo judicial, al que tuvo acceso Europa Press, en un momento de la madrugada, la víctima y dos amigas, muy afectadas por el alcohol, se acostaron juntas en una cama y se quedaron profundamente dormidas. El acusado, que estaba en otra habitación con su pareja, se levantó más tarde y se dirigió al cuarto donde dormían las mujeres.

Estando junto a la víctima, el hombre, con la intención de satisfacer sus deseos sexuales y sin el consentimiento de ella, aprovechó que estaba dormida para agredirla sexualmente. Tras ello, volvió a la habitación que compartía con su novia. Al despertar, la mujer manifestó ansiedad, notaba molestias en la zona vaginal y comentó a sus amigas que creía haber sido víctima de una violación. Las jóvenes acudieron entonces al Hospital de Ronda para recibir asistencia médica, y la víctima fue reconocida por un médico forense.