El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil ha desarrollado una intensa operación en Málaga contra el tráfico de especies protegidas, la caza furtiva y la pesca ilegal. En el marco de la operación «Faunus«, se han esclarecido un total de 24 delitos contra la fauna, con la intervención de 17 ejemplares de especies protegidas, además de armas de fuego y métodos ilegales de caza y pesca.
Durante la operación, los agentes han incautado aves rapaces, tortugas, un mono tití, un caracal, un flamenco, un loro, servales, un cocodrilo, una caracola de mar, así como caparazones de tortugas y pieles de cebra.

Las investigaciones han revelado que algunos de estos ejemplares eran comercializados ilegalmente a través de internet sin documentación que acreditara su procedencia legal. Este tipo de actividad supone una grave amenaza para la conservación de la fauna y constituye un delito tipificado en la legislación vigente.
Pesca y caza furtiva en Málaga
Los agentes han realizado 116 inspecciones en el marco de la operación, de las cuales 46 fueron en el ámbito de la pesca y 70 en el de la caza. Como resultado, se han detectado 141 infracciones administrativas, relacionadas con:
- Caza y pesca en época de veda.
- Uso de medios prohibidos y no selectivos, como redes, ligas y cañas con pegamento.
- Pesca furtiva de especies inmaduras y marisqueo de ortiguillas.
- Incumplimiento de medidas de seguridad y carencia de licencias.
Las diligencias han sido dirigidas y coordinadas por la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga, con la colaboración de la autoridad CITES del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Además, el centro de rescate de mamíferos exóticos AAP Primadomus ha participado en el cuidado de algunos de los ejemplares incautados.



