Lo que comenzó como una ocupación ilegal terminó en un aterrador descubrimiento. Un padre y una hija entraron este lunes en una vivienda del norte de Málaga capital con la intención de okuparla, pero al acceder se encontraron con un cadáver momificado en su interior.
Los okupas habían estado vigilando la vivienda y comprobaron que nunca había movimiento en ella. Creyendo que estaba abandonada, forzaron la puerta y entraron. Lo que no esperaban era encontrar en su interior el cuerpo de una mujer en avanzado estado de descomposición.
Según informa Diario Sur, las primeras hipótesis apuntan a que Elisa P.G. falleció en 2011 durante una fuerte ola de calor que afectó a Málaga y otras provincias españolas. Dado el estado del cuerpo, la determinación exacta de la causa del fallecimiento será complicada, aunque las autoridades no descartan ninguna hipótesis, incluido un posible homicidio.
Elisa P.G., nacida en 1924 y, era la propietaria del inmueble. A pesar del estado de momificación del cuerpo, los investigadores han logrado rastrear a un familiar: un sobrino de la anciana que reside en otra provincia española.
Lo más sorprendente del caso es que ningún vecino del bloque alertó sobre la ausencia de la mujer en más de una década. Al parecer, las ventanas de la vivienda estaban abiertas, lo que evitó la acumulación de olores que pudieran levantar sospechas. Además, el constante trasiego de residentes en el edificio impidió que la falta de movimiento en el domicilio despertara alarma.



