El año 2025 llega con importantes ajustes económicos que impactarán directamente en la vida de los ciudadanos en España. Aunque algunos cambios serán positivos, como la reducción de costes hipotecarios, otros, como la vuelta al IVA habitual en productos básicos y servicios, podrían afectar al bolsillo de las familias.
Las hipotecas
El euríbor, principal índice de referencia para las hipotecas, continuará su tendencia a la baja debido a la relajación de la política monetaria del Banco Central Europeo. Esto se traducirá en cuotas hipotecarias más económicas, lo que supone un alivio para quienes tengan hipotecas variables.
El IVA dice ‘hola’ de nuevo a la electricidad y comida
Uno de los cambios más significativos es el fin de las rebajas fiscales en la electricidad y el gas, con el IVA retornando al 21%. Además, la reducción del IVA en productos básicos como alimentos también desaparecerá, lo que podría aumentar el coste de la cesta de la compra.
En el caso de los carburantes, existe la posibilidad de un aumento en la fiscalidad del diésel, alineándose con las exigencias de la Comisión Europea.
Pensiones
Por otro lado, las pensiones mínimas contributivas subirán un 6%, mientras que las no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital aumentarán un 9%. Las demás pensiones contributivas se ajustarán a la inflación, con una revalorización del 2,8%.
En cuanto al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), se estima un incremento de entre el 3% y el 4%, situándolo en torno a los 1.170 euros mensuales en 14 pagas, aunque los sindicatos proponen una subida más ambiciosa de hasta el 6%.
Vivienda
El mercado inmobiliario seguirá tensionado, con un incremento esperado en los precios de compra y alquiler, que podría oscilar entre el 6% y el 10% debido a la alta demanda y la escasa oferta. Sin embargo, los descuentos en el transporte público, implementados desde 2022, continuarán vigentes, lo que seguirá beneficiando a los usuarios habituales.
Teléfono
El sector de las telecomunicaciones ha anunciado incrementos en sus tarifas para 2025, y los cigarrillos electrónicos también sufrirán un encarecimiento por la introducción de nuevos impuestos.
Estos cambios reflejan un panorama económico mixto para 2025, con beneficios en algunos aspectos, como las hipotecas, pero con retos importantes debido a la subida de impuestos y costes en productos esenciales. Los ciudadanos deberán ajustar sus presupuestos para afrontar este nuevo escenario.



