Selwo Aventura, en Estepona, ha celebrado el nacimiento de dos crías de león del Atlas, una subespecie amenazada cuya conservación forma parte de los programas internacionales de protección de la fauna. Los dos cachorros nacieron a finales del verano y este sábado, 24 de octubre, cumplirán dos meses de vida. Ambos se encuentran en perfecto estado de salud y pronto comenzarán a explorar las instalaciones exteriores del parque.
Los pequeños son hijos de Ghizléne y Tayo, dos ejemplares de león del Atlas (Panthera leo leo) que llegaron a Estepona procedentes de distintos zoológicos europeos. La madre fue trasladada en la primavera de 2025 desde el Zoo Plzeň, en República Checa, junto con su hermana Ghalíya, mientras que el padre procede del Zoo de Hannover, en Alemania.
El nacimiento se ha producido dentro del Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP), una iniciativa en la que participa Selwo Aventura y cuyo objetivo es mantener poblaciones genéticamente saludables de animales amenazados.
La llegada de estas dos crías supone un nuevo avance para el programa de conservación del león del Atlas, una población originaria del norte de África que desapareció de su hábitat histórico en las montañas del Atlas durante la década de 1950.
Dos meses de vida y ocho kilos de peso
Los cachorros permanecen todavía en periodo de lactancia y reciben los cuidados de su madre, que los ha amamantado desde su nacimiento. Durante estas primeras semanas han estado en los dormitorios de las instalaciones, bajo la supervisión de los profesionales del parque.
El jefe de Conservación de Selwo Aventura, Eloy Serrano, ha explicado que los dos animales evolucionan favorablemente y que las primeras revisiones veterinarias han confirmado su buen estado de salud.
Ambas crías pesan ya ocho kilos y han pasado por los correspondientes controles sanitarios, que incluyen la desparasitación, la implantación de microchips y la recogida de muestras de pelo para su identificación genética.
Este último procedimiento resulta especialmente importante dentro del programa europeo de conservación, ya que permite determinar el pedigrí de los animales y planificar su reproducción para preservar la diversidad genética.
Según Serrano, Tayo, el padre de los cachorros, cuenta con un pedigrí del 100 % de león del Atlas, un dato de especial relevancia para los objetivos del programa.
Los cachorros saldrán próximamente a la pradera
La siguiente etapa en el desarrollo de los pequeños será su primera salida a la pradera de Selwo Aventura, prevista para los próximos días. Allí comenzarán a familiarizarse con el entorno y a interactuar con otros ejemplares, siempre bajo la vigilancia del equipo de conservación.
Uno de los momentos más delicados será el reencuentro de Ghizléne con su hermana Ghalíya. Ambas leonas tuvieron que ser separadas antes del parto para garantizar la tranquilidad de la madre y sus crías.
Ahora, los cuidadores preparan su incorporación progresiva al grupo, reproduciendo las relaciones sociales que estos animales mantienen en la naturaleza.
La madre continúa especialmente pendiente de los cachorros. De hecho, tras las revisiones veterinarias, los profesionales del parque frotan paja sobre sus cuerpos para reducir el olor humano antes de devolverlos junto a ella.
El periodo de lactancia continuará durante los próximos meses, ya que el destete de los leones suele producirse entre los siete y los diez meses de edad.
Un nacimiento importante para la conservación del león del Atlas
El león del Atlas recibe su nombre de las cordilleras del norte de África donde habitaba históricamente. Aunque desapareció de esta región a mediados del siglo XX, algunos ejemplares sobrevivieron en instalaciones zoológicas, especialmente en el Jardín Zoológico Nacional de Rabat, en Marruecos, que alberga alrededor de un centenar de individuos.
Los programas internacionales de reproducción buscan conservar este patrimonio genético y mantener poblaciones saludables que puedan contribuir a futuros proyectos de recuperación.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica al león como especie vulnerable a escala mundial. Entre sus principales amenazas se encuentran la pérdida de hábitat, los conflictos con los seres humanos y el aislamiento de las poblaciones, que puede perjudicar su diversidad genética.



