¿Quién dijo que la edad era un problema para hacer lo que nos gusta? Que se lo digan a Miguel, un manchego de raíces y un esteponero adoptado que, con 101 años, baila cada jueves junto a otros mayores en el Centro de Participación Activa en Estepona.
Con una actividad y memoria que muchos quisiéramos, Miguel recita poesía, da sus paseos por Estepona y se apunta a un bombardeo. “Yo bailo de todo y con cualquiera, y si me dejáis os echo una poesía”, nos contaba con una sonrisa.
Y es que tuvimos la oportunidad de verlo bailar, disfrutando con sus amigos del centro después de haber disfrutado de una sopa campera.
Con tres libros de poesía escritos por él en Estepona y otros dos en su pueblo de la Mancha. “He sido de campo hasta los 50 años, después he sido viajante. Estuve en Sevilla, Huelva y Córdoba. Y aquí me tienes”, indicó.
Muy animado, disfruta diariamente de todo lo que puede, tal y como él mismo lo expresa. Y es que Miguel nos ha dado una gran lección de vida: da igual la edad, siempre es el momento de vivir al máximo.



