El paraje natural Sierra Bermeja, por sus condiciones climáticas y por su flora y fauna, tiene unas condiciones únicas en el mundo para la producción de miel. Así lo observó hace ahora medio siglo José Quirós, un vecino de Estepona aficionado a la agricultura, que en 1972 decidió dedicarse a la venta de la miel que producían sus colmenas.
El resultado fue una empresa que hoy se conoce como Miel Sierra Bermeja, una pequeña fábrica artesanal que vendía sus productos desde el propio domicilio o en ferias y mercadillos, y que hoy ha colocado su oro dulce en más de un centenar de tiendas de barrio de la Costa del Sol, Campo de Gibraltar y Valle del Genal.
En sus comienzos, las colmenas eran de corcho, normalmente de corteza de chaparro o alcornoque. Hoy son de madera y tienen marcos extraíbles para facilitar la labor del apicultor.
Después de 50 años de vida, la calidad, la labor artesanal y la tradición siguen siendo sus señas de identidad. El resultado es una miel singular que llega directamente desde las abejas al hogar de los consumidores.
Los actuales propietarios, hijos del fundador José Quirós, han actualizado los sistemas de distribución y adaptado la empresa a la nueva normativa alimentaria, pero manteniendo al comercio local y de cercanía como principal red de distribución.
Más recientemente, la empresa ha empezado a expandir su negocio internacionalmente y la miel de Sierra Bermeja llega a los países árabes del Mediterráneo, de gran tradición en el consumo de este producto y sus derivados.
La rareza de la composición mineral geológica de Sierra Bermeja, y su amplia diversidad de flores y plantas, permiten a las abejas elaborar una miel de gran calidad.



