Tras más de un mes sin contagio en las provincias del noroeste de China han reabuerto las escuelas con varias medidas de seguridad contra el contagio. Desinfectando las aulas entre tres y seis veces al día, los pupitres ocupados tan solo por un alumno y con mascarilla.
El retorno a las aulas es progresivo y continuará el lunes en grandes ciudades como Shanghái de modo experimental hasta concluir a principios de mayo.
Las escuelas chinas han realizado una limpieza a fondo en las instalaciones y han establecido unos controles estrictos de entrada. Los alumnos, que deben respetar siempre el distanciamiento social y protegerse con mascarilla quirúrgica, esperan en fila india a que se les tome la temperatura con un termómetro de infrarrojos o una cámara térmica antes de acceder al centro.



