Diputación de Málaga, Ayuntamiento de Málaga y Ayuntamiento de Torremolinos han remitido una carta al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en la que manifiestan su “profundo malestar” por haber quedado excluidos de la Comisión Nacional para la Conmemoración del Centenario de la Generación del 27, así como del acto de presentación celebrado recientemente en la Residencia de Estudiantes de Madrid.
Según trasladan las instituciones malagueñas, tuvieron conocimiento del evento y de la constitución de dicha Comisión a través de los medios de comunicación y de la nota oficial difundida por el Ministerio. En ningún momento —afirman— fueron invitados a participar ni en el grupo organizador ni en el acto público.
Málaga, ciudad clave en la historia de la Generación del 27
En la misiva enviada al ministro, se subraya que no puede entenderse la Generación del 27 sin Málaga, destacando el papel de la ciudad en la creación, difusión y consolidación de este grupo literario.
Antes de convertirse en una ciudad de museos de primer orden, Málaga ya era reconocida como ciudad de la palabra y de la poesía, con figuras como Salvador Rueda, precursor del Modernismo, y con especial relevancia en la primera mitad del siglo XX. En este contexto, la labor de Emilio Prados y Manuel Altolaguirre desde la histórica imprenta Sur fue esencial para que los jóvenes autores de los años veinte encontraran un vehículo de expresión.
La revista Litoral, fundada en 1926 por Prados y Altolaguirre, aún sigue publicándose y es considerada por los estudiosos como la publicación emblemática del 27. Su continuidad ha sido posible, apuntan desde la Diputación, gracias al apoyo de esta institución, que evitó su desaparición.
Una exclusión injustificada
En la carta se recalca que, salvo Madrid, pocas ciudades españolas pueden alegar un vínculo tan estrecho y sostenido con la Generación del 27 como Málaga. No solo en el momento de eclosión del grupo, sino también en la conservación y estudio de su legado.
El Centro Cultural Generación del 27, dependiente de la Diputación desde 1984, es el principal instrumento institucional para preservar y difundir el patrimonio intelectual del colectivo. Entre sus fondos se encuentran más de 37.000 monografías, cerca de 1.200 títulos de revistas y un archivo documental con miles de cartas, documentos académicos, personales y oficiales, así como 15 bibliotecas o archivos, la mayoría vinculados a autores del 27.
Además, se recuerda que destacados miembros de la Generación, como Rafael Alberti, Dámaso Alonso y Gerardo Diego, fueron presidentes de honor del centro. También se alude a la figura de María Zambrano, filósofa nacida en Vélez-Málaga, y a la relación de autores como Vicente Aleixandre, Jorge Guillén, Luis Cernuda, José Moreno Villa, Juan Rejano, José María Hinojosa o José María Souvirón con la ciudad.
Llamamiento al Ministerio de Cultura
El escrito concluye solicitando al Ministerio que rectifique lo que consideran un grave error y reconozca el papel de Málaga y sus instituciones en la celebración del centenario. El objetivo, explican, no es otro que participar activamente en la organización y desarrollo de los actos conmemorativos de una efeméride que los malagueños sienten tan propia como madrileños, sevillanos o granadinos.
Francisco Salado, presidente de la Diputación de Málaga, firma esta carta en nombre de las tres administraciones implicadas. El gesto representa una reclamación legítima para que la voz de Málaga sea escuchada y tenida en cuenta en una de las conmemoraciones culturales más relevantes del siglo.



