Tres agentes de la comisaría de Málaga sufrieron un curioso incidente la semana pasada cuando acabaron en el hospital tras consumir, sin saberlo, gominolas impregnadas con droga. Según ha informado la Comisaría Provincial a Diario Sur, los policías se intoxicaron al confundir estas sustancias, intervenidas en un registro, con simples golosinas dejadas en una bolsa sin etiquetar.
A finales de enero, en una operación policial llevada a cabo por la Brigada de Policía Judicial de la comisaría de Fuengirola, la Policía Nacional realizó un registro en un club de fumadores de cannabis que operaba como asociación de fumadores y que estaba bajo investigación. Durante la intervención, se incautaron diversos objetos y sustancias estupefacientes camufladas en productos como caramelos y gominolas, cuya venta en este tipo de locales es ilegal y podría constituir un delito. Recordemos que los clubs de fumadores de cannabis son legales en España, pero es necesario cumplir con unas estrictas reglas.
Tras el registro, los efectivos trasladaron el material confiscado a la comisaría para su análisis y custodia. Aunque la mayoría de los artículos fueron etiquetados y precintados correctamente, una bolsa quedó sin procesar por un descuido y permaneció en la sala de coordinadores. Fue allí donde otro grupo de agentes, pertenecientes a la Brigada de Seguridad Ciudadana, regresó de una operación en la calle y, al ver las gominolas sin ninguna advertencia, decidió probarlas.
Poco después de ingerirlas, los tres policías comenzaron a sentirse indispuestos, lo que les obligó a acudir a la sala de urgencias de un hospital malagueño. Los análisis médicos confirmaron que habían sufrido una intoxicación por estupefacientes, y tras recibir tratamiento, fueron dados de alta horas más tarde.
Fuentes policiales han calificado a Diario Sur el incidente como un error humano y han destacado que se está investigando cómo pudo quedar una bolsa sin etiquetar en un espacio común.



