En una operación llevada a cabo este miércoles 19 de febrero, la Policía Nacional, en colaboración con EUROPOL, ha desarticulado una red criminal de la mafia rusa que se dedicaba al blanqueo de dinero proveniente del crimen organizado. En total, se han detenido a 14 personas que ofrecían servicios de blanqueo de capitales por varios millones de euros al mes a organizaciones criminales de diversos orígenes, incluyendo albanesas, serbias, armenias, chinas, ucranianas, colombianas y de la mocromafia. Estos grupos pagaban entre el 2% y el 3% del dinero blanqueado por sus servicios.
La investigación se inició en 2023, cuando los investigadores detectaron la constante actividad de recogida y entrega de dinero en efectivo por parte de los integrantes de la mafia rusa en distintas ciudades de España. Los movimientos de dinero eran considerables, alcanzando cifras cercanas a 300,000 euros diarios, lo que representa un tráfico mensual de varios millones de euros.
El grupo criminal operaba a través de oficinas distribuidas por diversas ciudades españolas, cada una gestionada por un “cajero”. Cada cajero estaba equipado con una caja fuerte de seguridad y una contadora de dinero de alta capacidad, resguardadas en un armario insonorizado para evitar el ruido característico de contar billetes.
Los clientes de esta organización pertenecían a las principales mafias que operan en España, incluyendo los cárteles serbios y albaneses, así como la mafia armenia y organizaciones ucranianas, colombianas y chinas. Este esquema permitía a los criminales eludir los controles de capitales cada vez más estrictos, evitando acumular efectivo en sus residencias, que a menudo eran intervenidas por la policía.
La organización implementó un modus operandi de alta profesionalidad, con medidas de seguridad sofisticadas. Los cajeros cambiaban de ciudad y de vehículo periódicamente, manteniendo pisos de seguridad exclusivos para sus operaciones. También contaban con móviles encriptados, que se bloqueaban automáticamente si uno de sus miembros era detenido.
Los investigadores identificaron un conflicto entre la mafia rusa y una organización armenia, que intentó robar más de medio millón de euros a uno de los cajeros. Este intento de robo llevó a la organización a convocar una reunión en España con líderes criminales de ambos grupos para resolver la disputa.
Dentro de las actividades delictivas desplegadas por la organización, también se hallaba la obtención de documentación a nivel europeo de sus cajeros, así como de otras personas extranjeras, a los que prestaban servicios de aceleración de trámites administrativos en España a través de la consecución del permiso de residencia, en muchas ocasiones aduciendo asilo por la guerra de Ucrania. Otro de los negocios en los que los investigados pretendían entrar era la instalación de células fotovoltaicas en Cuba con el objeto de dotar de energía a la isla, para lo cual llegaron a contactar con miembros de la administración cubana para la puesta en marcha de dicho negocio, a cambio de lo cual el gobierno cubano entregaría grandes cantidades de minerales, en concreto níquel y oro.
Después de dos años de investigación, la fase de explotación de la operación culminó con la detención de 14 personas y la realización de nueve registros en ciudades como Madrid, Málaga, Marbella, Torremolinos, Coín, Ayamonte y Lisboa. Se han intervenido más de un millón de euros, junto con contadoras de dinero, móviles encriptados y documentación relevante. Las propiedades de la organización en España también han sido bloqueadas.
Los tres miembros de mayor rango de la organización han ingresado en prisión provisional bajo la dirección del Juzgado de Instrucción nº 46 de Madrid. No se descartan futuras detenciones.
La operación ha contado con financiación de la Unión Europea, a través de los Fondos de Seguridad Interior.



