El turismo náutico sobrevive a la pandemia, y para este año se espera una ocupación del 70% en los puertos deportivos andaluces, similar a la registrada en 2020, según las previsiones de la asociación Marinas de Andalucía, que agrupa a los 15 principales recintos náuticos de la comunidad.
Desde comienzos de año, las marinas andaluzas han continuado recibiendo peticiones de larga estancia por parte de navegantes extranjeros para que, en el momento en el que se abran las fronteras, puedan empezar a navegar y disfrutar de las bondades del litoral andaluz.

El perfil del cliente de los puertos deportivos está cambiando y crece el número de empresas que ofrecen actividades náutico-deportivas con un fin de ocio. En este sentido, Marinas de Andalucía tiene un reto y trabaja en romper estereotipos para «hacer ver a la población que la náutica es un sector cada vez más accesible para todo el mundo», manifiesta Manuel Jiménez, presidente del colectivo.
A esto hay que sumar la digitalización y la sostenibilidad. Los puertos andaluces trabajan desde hace años en iniciativas orientadas a la preservación del medioambiente, y en esta nueva temporada se reforzarán estas iniciativas, adelantándose a las normativas que acabarán por impulsar estos cambios.
Puertos seguros
La mayoría de los puertos deportivos cuentan con el distintivo ‘Andalucía Segura’ frente al covid, ya que desde el inicio de la pandemia adoptaron todas las medidas higiénico-sanitarias y de seguridad dictadas por las autoridades sanitarias, contando incluso con una guía especial para la reducción del contagio en las instalaciones náutico-deportivas y de actividades náuticas.
A ello se suma que el riesgo de contagio es menor en el mar, ya que navegar es una de las actividades que se puede practicar de forma segura y sin necesidad contacto con otras personas, y fuera de las aglomeraciones.
Desde el confinamiento de la pasada primavera y durante todo el año 2020, muchas familias han optado por vivir las restricciones a bordo, tanto navegando como en su barco atracado.
La náutica también es una opción para teletrabajar y estudiar a distancia: quienes solo dependen de un ordenador y conexión a internet pueden montar su oficina o sala de estudio en el barco.



