Los pequeños de Estepona aprenden la importancia de no irse con extraños y a confiar en la Policía

La Policía Nacional ha creado un cuento con unos personajes para acercarse a los niños de entre 3 y 5 años y que aprendan a no irse con desconocidos

La agente de Policía Nacional les cuenta el cuento a los peques de 3 años en el Simón Fernández. / D.MACÍAS
La agente de Policía Nacional les cuenta el cuento a los peques de 3 años en el Simón Fernández. / D.MACÍAS

Pepa, Pipo y Pupi son tres ovejitas que van a la escuela y que un día se van de excursión al parque de ‘La Ilusión’. Allí se encuentran con una ovejita muy rara que les ofrece un algodón de azúcar. En realidad, se trata de un lobo que consigue que una de estas tres ovejitas se vaya con él y que sea la Policía Nacional la que tenga que rescatarla. Este es el cuento que los agentes de la Policía Nacional están contándole estos días a los pequeños de entre 3 y 5 años de todos los colegios de Estepona, con la clara intención de que aprendan a no confiar en extraños y que puedan siempre contar con la Policía si tienen algún problema.

Una iniciativa ‘Un cuento para unirnos más’ que han creados los compañeros de la Policía Nacional, con unos personajes muy particulares. «La idea es que aprendan a no irse con desconocidos y que den la voz de alarma a un adulto, ya sea un padre, una madre o un tutor, si ven que se lleva a algún niño y que confíen en la Policía Nacional. Que se sientan felices y tranquilos cuando nos vean llegar, que vean que somos una mano amiga», nos cuenta Joaquín, uno de los agentes de la Unidad de Participación Ciudadana.

Con el 091 en grande y repitiéndolo mientras se está contando la historia, los agentes le van describiendo el cuento con cada uno de estos personajes hechos por ellos mismos, y haciendo una simulación de una llamada a la Policía cuando uno de estos personajes desaparece. Los niños, cada uno con su teléfono hecho por ellos mismos antes de la actividad, marcan el 091 para dar la voz de alerta a los agentes y que busquen a la ovejita que se la ha llevado el lobo.

«Le hacemos varias preguntas durante la llamada para que ellos respondan y luego aparece un agente con la ovejita rescatada, para que vean que nosotros siempre estamos para ayudarles», asegura Joaquín.

Los pequeños participan durante toda la actividad. En el colegio Simón Fernández, los niños de 3 años aplaudieron al finalizar el cuento y se hicieron fotos con los agentes y los personajes, contentos de haber recibido la visita y con una lección muy importante aprendida.