A día de hoy, la visión de los zoológicos ha cambiado radicalmente y, con ello, la manera de trabajar en ellos. Ya no nos gusta ver animales encerrados entre cuatro paredes, y entendemos las necesidades de estos seres vivos salvajes que requieren de un entorno propio y característico. Algo que nos han explicado en el Parque Selwo Aventura, ubicado en Estepona, donde hemos querido desde Área Costa del Sol conocer de primera mano los cuatro ejemplares de casuario nacidos recientemente en el parque y para que nos cuenten cómo trabajan allí y ver en qué circunstancias se encuentran los animales. «A mí tampoco me gustan los zoos donde los animales no cuentan con un entorno seguro y donde no están en su hábitat natural. Llevo más de 25 años trabajando en la conservación de estos entornos y te aseguro que no estaría aquí si los animales no estuvieran bien atendidos. Una cosa es un zoo y otra una institución zoológica», nos comentaba Eloy Serrano, conservador del Parque Selwo.
¿Y qué diferencia hay? Un zoo tradicional que conocemos de siempre, donde hemos ido a ver a animales para conocer cómo son, qué comen o cómo nos miran entre cuatro paredes, poco a poco está dejando de ser una realidad. Una conciencia que cada vez es mayor en cuanto a los animales y el respeto que merecen que ha hecho que hoy día el papel de estos centros cambie y vaya más allá. En el caso de Selwo, hablamos de una institución zoológica la cual se basa en tres pilares fundamentales: conservación y protección de especies en su medio natural, la educación y la investigación. «Llevamos mucho tiempo siendo aliados de la diversidad, con programas de conservación como el que tenemos con los casuarios, recuperando especies e, incluso, en muchos zoos ya se están reintroduciendo especies en su medio natural. También es fundamental la educación y la investigación de posibles causas de enfermedades que pueden tener estos animales en libertad», añadió Serrano.
Animales que viven en un entorno que simula cada detalle al de su hábitat, en el que disponen de un amplio equipo de profesionales para que no les falte de nada. «Muchos de estos animales no sobrevivirían en su hábitat. Aquí todo lo que estás viendo, hasta la más mínima ramita está puesta a conciencia, por algo. La manera en darles la comida, la posición de las rocas, los árboles… Hacemos lo posible para que desarrollen su comportamiento de manera natural y cuenten con una vida plena«, declaró el conservador del parque.
Selwo, incluso, cuenta con especies en peligro de extinción y se adhiere a programas de conservación. En el caso de los casuarios, están en el marco de un programa de conservación a nivel europeo en el que los distintos zoológicos se unen para proteger a estas especies.
Actualmente, en temporada baja, el parque está abriendo los fines de semana, de viernes a domingo, y festivos, de 10.00 a 18.00 horas. El verdadero mundo salvaje se encuentra en Estepona.



