A cualquier hora y cualquier día de la semana, y con cualquier tiempo, la pesadilla continúa para los 100.000 conductores que a diario transitan por la A-7 entre Marbella y San Pedro Alcántara.
Los atascos en este tramo, considerado uno de los principales puntos negros de la red viaria española, son prácticamente crónicos y diarios, resultando indiferente el momento del día o la situación meteorológica.
La falta de medios de transporte alternativos y los elevados precios de la autopista de peaje AP-7 son las causas principales de este atasco crónico.
El aumento de la población residente en la Costa del Sol y de los servicios y complejos turísticos, provocan a su vez el crecimiento del parque móvil, algo que agrava la situación y que puede terminar colapsando la A-7 en un futuro no muy lejano.
El aumento de las bonificaciones en los peajes de la autopista AP-7 y la prolongación del ferrocarril hasta Estepona parecen ser las únicas soluciones más viables a este problema.
Ambas iniciativas han sido ya anunciadas por el Gobierno de España. Si bien el ferrocarril deberá esperar al enésimo estudio previo de viabilidad, las ayudas al peaje podrían estar más próximas.
A las bonificaciones que actualmente aplica la empresa concesionaria, se pueden sumar ayudas del gobierno que palíen la situación. Cabe recordar que con el incremento de las tarifas, el precio por circular entre Marbella y Málaga el próximo verano rondará los 9 euros.



