La ya deteriorada línea ferroviaria Málaga-Madrid se enfrenta a un nuevo obstáculo: la huelga convocada por los sindicatos de Renfe y Adif en protesta por el traspaso de Rodalies a la Generalitat de Cataluña. Estos paros, que se extenderán durante siete jornadas entre marzo y abril, suponen un nuevo golpe para los pasajeros de la Costa del Sol, quienes llevan años denunciando los retrasos, averías y precariedad de este servicio.
Fechas y afectación de la huelga
Los paros convocados por el Comité General de Empresa (CGE), formado por SEMAF, CCOO, UGT, CGT y SF, tendrán lugar los días 17, 19, 24 y 26 de marzo, así como el 28 de marzo y el 1 y 3 de abril. Durante estas fechas, los trenes de Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia sufrirán cancelaciones y retrasos, lo que afectará de lleno a la línea Málaga-Madrid.
Los viajeros de este trayecto, ya habituados a las incidencias, se encontrarán con un panorama aún más incierto. La reducción de la frecuencia de trenes y la posibilidad de supresión de algunos servicios dificultarán los desplazamientos, especialmente en fechas clave como la Semana Santa.
Un servicio clave para la Costa del Sol
La huelga de Renfe y Adif no solo afecta a los pasajeros habituales, sino también a quienes utilizan esta conexión para viajar a Ceuta, desplazarse por motivos laborales o familiares o hacer turismo.
Mientras los sindicatos presionan al Ministerio de Transportes por el cumplimiento de los acuerdos laborales, los usuarios del tren Málaga-Madrid se ven atrapados en una crisis ferroviaria sin vías de escape. La incertidumbre persiste y, con ella, la frustración de una comarca que sigue esperando un tren a la altura de sus necesidades.



