El Hospital Universitario Costa del Sol ha querido rendir homenaje, un año más, a sus pacientes más jóvenes con motivo del Día del Niño Hospitalizado, una fecha clave para visibilizar la fortaleza de los pequeños pacientes y el compromiso de los profesionales que les atienden.
Desde el servicio de Pediatría y Neonatología han impulsado una campaña muy especial: ‘Un beso por el Día del Niño Hospitalizado’, una iniciativa que busca implicar a la ciudadanía a través de las redes sociales. ¿El objetivo? Enviar mensajes de ánimo a los pequeños mediante vídeos lanzando besos virtuales, con el hashtag #UnbesoParaNiñosHospitalizados, y animar a otras personas a sumarse.
La propuesta, que ha tenido gran acogida, se enmarca en un programa más amplio de actividades diseñado para dar visibilidad a la experiencia de los menores hospitalizados y agradecer el trabajo del personal que los acompaña cada día.
“Intentamos que la hospitalización sea lo menos traumática posible. El juego, el aprendizaje y el apoyo emocional son parte esencial de su recuperación”, ha explicado Juan Antonio Ruiz, jefe del servicio de Pediatría.
Un cuento para soñar desde la cama del hospital
En esta ocasión, la jornada ha contado con un gesto muy especial: el escritor Miguel Ángel Jiménez Santana, que trabajó durante más de dos décadas en el hospital, ha donado varios ejemplares de su cuento El niño que no sabía soñar. Una historia pensada para ayudar a los niños a desconectar, a dejar volar la imaginación en medio de momentos difíciles.
“Lo que me mueve es ofrecer algo que les haga sentir mejor, aunque sea por un rato”, comenta el autor, que quiso regalar su obra como muestra de afecto y cercanía.
El hospital también ha agradecido públicamente la colaboración de las asociaciones y voluntarios que, con distintas actividades, ayudan a crear un ambiente más humano y acogedor en las unidades pediátricas.
Tres décadas al cuidado de la infancia
El servicio de Pediatría del Hospital Costa del Sol lleva más de 30 años creciendo junto a la población infantil del área. Desde su apertura en 1993, ha apostado por una atención cercana, especializada y de calidad, con un equipo que combina experiencia médica y calidez humana.
La unidad ofrece atención desde el nacimiento hasta la adolescencia, con un enfoque integral que incluye hospitalización pediátrica y neonatal, consultas externas, urgencias y atención al recién nacido sano.
El volumen asistencial anual refleja su importancia en la comarca: unas 8.000 consultas externas, 975 ingresos hospitalarios entre Pediatría y Neonatología, y cerca de 16.000 urgencias pediátricas.
Además, la unidad de Neonatología, que cuenta con cuidados intensivos para recién nacidos, es junto al Materno-Infantil de Málaga el único centro de la provincia que dispone de tratamiento con hipotermia activa para casos de daño cerebral perinatal.
Compromiso con la formación, la calidad y la innovación
Más allá del día a día clínico, este servicio se caracteriza por su apuesta por la docencia, la investigación y la mejora continua. Forma parte del programa MIR y mantiene una colaboración estrecha con el Hospital Materno-Infantil para la derivación de casos que requieren atención especializada fuera del periodo neonatal.
Un reconocimiento reciente a su labor ha sido la acreditación con nivel Óptimo otorgada por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), en abril de 2024, que valora la seguridad del paciente, la innovación técnica y la atención humanizada como elementos diferenciales.
“Queremos que la ciudadanía conozca el trabajo que realizamos. Nuestro compromiso está con los niños y sus familias”, afirma Pilar Ranchal, jefa de sección.
“Cuando un hospital se convierte en el hogar temporal de un niño, todos nos volcamos en hacer que ese tiempo sea lo más llevadero posible”, añade Mabel Méndez, supervisora de Enfermería.



