Ante el reciente apagón eléctrico que ha afectado a numerosos hogares y comercios ha generado mucha incertidumbre . Ante este tipo de situaciones, uno de los riesgos más relevantes es la posible alteración de los alimentos almacenados, que podría derivar en problemas de salud si no se siguen ciertas pautas de seguridad.
Las autoridades recuerdan que no se debe probar ningún alimento para valorar su estado, ni confiar únicamente en su aspecto o olor. La temperatura a la que ha estado expuesto cada producto es el principal indicador de si es seguro para el consumo.
Alimentos en el frigorífico: cuándo tirar y cuándo conservar
El frigorífico, siempre que no se abra, puede mantener los alimentos a una temperatura segura (por debajo de 5 °C) durante hasta 4 horas. En ese caso, no sería necesario desechar ningún alimento.
Sin embargo, si el corte de electricidad ha durado más de 4 horas, el riesgo aumenta considerablemente. En estas circunstancias, es imprescindible desechar los alimentos perecederos, tales como:
- Carne
- Pollo
- Pescado
- Huevos
- Leche
- Queso fresco
- Sobras de comidas
Estos productos pueden deteriorarse incluso aunque posteriormente se cocinen adecuadamente. Además, representan un riesgo de contaminación cruzada, que podría afectar a otros alimentos almacenados en el mismo espacio.
Por otro lado, las frutas y verduras enteras pueden tolerar temperaturas más altas sin deteriorarse rápidamente. Siempre que mantengan buen aspecto y frescura, pueden consumirse, siguiendo las pautas habituales de lavado. No ocurre lo mismo con las frutas cortadas, ensaladas preparadas o productos similares: en caso de duda, deben descartarse.
Existen productos que no requieren refrigeración, aunque se conserven habitualmente en frío. Estos incluyen:
- Refrescos
- Conservas
- Bebidas alcohólicas
- Chocolate
Estos alimentos pueden consumirse sin riesgo, aunque hayan estado fuera del frigorífico durante el apagón.
Alimentos en el congelador: atención al grado de descongelación
Los congeladores modernos pueden mantener su temperatura interna durante 24 a 48 horas, siempre que no se abran. En estas condiciones, los alimentos se pueden volver a congelar si aún presentan:
- Cristales de hielo en la superficie
- Textura dura
- Sensación de frío al tacto
En caso de duda sobre el tiempo que un alimento ha permanecido parcialmente descongelado, o si ya no está frío, la mejor decisión es desecharlo. Incluso si parece estar en buen estado, podría haber alcanzado temperaturas inseguras y suponer un peligro para la salud.



