El Policía Nacional linense Sebastián Sabariego ha perdido la batalla contra el coronavirus después de un mes luchando contra la enfermedad. Conocido en la localidad, dejando a dos hijos y una gran familia y amigos en La Línea, por su carácter social y dispuesto a ayudar a los demás.
Tenía 54 años y residía en Málaga, donde trabajaba en la Policía Científica, siendo el responsable de la detención de Tony Alexander King, el asesino de Rocío Wanninkhof.
Sus compañeros le han dedicado un minuto de silencio a las 12.00 horas en el patio central de la Comisaría Provincial de Málaga, respetando las medidas y distancias de seguridad.
Por su parte, el alcalde de La Línea, Juan Franco, ha mostrado su pesar por esta pérdida, mostrando su deseo de que «esta pesadilla acabe pronto».



