Estepona vuelve a soñar con el toreo grande: Morante, Manzanares y Talavante, en el ruedo este 6 de julio

¿Cuándo torea Morante en Estepona? Horarios y cómo conseguir las entradas

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Morante, Manzanares y Talavante

La plaza de toros de Estepona se prepara para vivir una de esas tardes que huelen a faena grande, a sol, a expectación y a leyenda. Será el próximo 6 de julio, en plena feria, cuando Morante de la Puebla vuelva a pisar el albero de este rincón de la Costa del Sol que tanto sabe de toros y de toreros. Y no vendrá solo: en el cartel, dos nombres que son palabra mayor en el escalafón actual, José María Manzanares y Alejandro Talavante. Tres figuras, tres estilos, una sola cita.

El anuncio ha corrido de boca en boca entre peñas, bares y tertulias. Porque no todos los días se junta tanto nombre bueno en una plaza que ha sido, durante décadas, referente del toreo en Málaga. La de Estepona, con su arquitectura andaluza y sus tendidos cercanos, guarda en sus muros la memoria de muchas tardes buenas. Y este 2025 quiere volver a escribir una más.

Morante, que regresa tras un parón obligado por motivos de salud, ha escogido Estepona para reencontrarse con la Costa del Sol. No es casualidad. Sabe lo que significa esta plaza y sabe lo que significa reaparecer frente a un público que lo espera con fe. Viene con la inspiración encendida, con ese aroma antiguo que convierte cada quite en un cuadro y cada muletazo en algo irrepetible. Lo suyo es arte en estado puro.

A su lado, dos toreros de peso. Manzanares, que ha heredado el gusto y la elegancia de su dinastía, atraviesa un gran momento. Y Talavante, que siempre torea al borde del precipicio, con ese valor frío que eriza la piel. Los tres juntos componen un cartel de los que cuesta ver incluso en plazas de primera. Un cartel de verdad, sin relleno.

Los toros llevarán los hierros de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez, ganaderías que ya dejaron buen sabor de boca el pasado verano en esta misma plaza. Repiten, y eso en el mundo del toro siempre es por algo. El encierro promete, y los aficionados lo saben.

Las entradas ya están a la venta en la web oficial de la plaza y, a tenor de lo que se comenta en los mentideros taurinos, no van a durar mucho. Porque el cartel lo merece, porque el sitio lo acompaña y porque en una temporada cargada de festejos, no abundan las tardes que ilusionen tanto.

Será un sábado con aire de acontecimiento. De los que obligan a desempolvar la chaqueta clara, a reservar mesa en el paseo marítimo y a llegar con tiempo para ver salir el primer toro. La Costa del Sol volverá a latir al ritmo del clarín. Y Estepona, esa plaza que nunca ha querido perder su sitio en el mapa taurino, volverá a demostrar que cuando hay categoría, no hay plaza chica.

El 6 de julio no es una fecha más. Es la tarde en que el toreo grande vuelve al sur, con sus silencios, su emoción y su verdad. El resto —las crónicas, las ovaciones, las vueltas al ruedo—, se escribirá en la arena.