El proyecto municipal ‘Plan Árbol’ ha alcanzado ya un total de 16.423 árboles desde que se puso en marcha en 2012 para promover una Estepona más sostenible medioambientalmente. En concreto, durante el último año el Ayuntamiento ha plantado un total de 4.123 ejemplares -en su mayoría árboles frondosos o de sombra como tipuanas, jacarandas, ficus, cipreses, chopos, álamos o pinos, así como palmáceas-.
Desde 2012, el Ayuntamiento ha ampliado las zonas verdes públicas en áreas urbanas, pasando de 498.000 a casi un millón de metros cuadrados. Estos árboles cumplen una importante función como sumidero de carbono. Los árboles absorben el CO2, almacenando el carbono al tiempo que liberan oxígeno al aire. De esta forma, un árbol grande puede absorber hasta 150 kg de CO2 al año.
Según el Ayuntamiento, estas plantaciones reducen la emisión de gases de efecto invernadero puesto que los árboles colocados de manera adecuada en torno a los edificios reducen las necesidades de aire acondicionado en un 30% y ahorran entre el 20% y el 50% de calefacción.
El ‘Plan Árbol’ no solo supone el embellecimiento de distintas zonas de la ciudad, sino que conlleva otros muchos beneficios como la oxigenación de las lugares afectados, que se suavicen las temperaturas y la descontaminación. El teniente de alcalde del área de Servicios, Blas Ruzafa, ha destacado que este arbolado ha convertido la ciudad de Estepona en un entorno más habitable proporcionando otros muchos beneficios como la purificación del aire, absorbiendo los olores y gases contaminantes. Asimismo, el arbolado ayuda a ahorrar agua ya que los árboles reducen la evaporación de las praderas o también ayudan a prevenir la erosión del suelo y a reducir la escorrentía, entre otros aspectos.



