Estepona renueva su servicio de vigilancia y salvamento en playas con nuevas torres

En total, serán 17 las estructuras que se distribuirán en distintas zonas del litoral

Estepona renueva su servicio de vigilancia y salvamento en playas con nuevas torres
Estepona renueva su servicio de vigilancia y salvamento en playas con nuevas torres

Con el objetivo de mejorar la seguridad y optimizar la labor de los socorristas de cara a la próxima temporada de verano, el Ayuntamiento de Estepona ha iniciado la instalación de nuevas torres de vigilancia y salvamento en las playas del municipio.

En total, serán 17 las estructuras que se distribuirán en distintas zonas del litoral, concretamente en La Rada, El Cristo, El Padrón, El Saladillo y Arroyo Vaquero, cubriendo el tramo comprendido entre la calle México y Arroyo Enmedio.

Estas torres, que reemplazarán las tradicionales sillas de vigilancia utilizadas hasta ahora, tienen una altura total de 4,7 metros, de los cuales 0,7 metros quedarán enterrados en la arena para garantizar estabilidad. Están compuestas por una estructura transportable y prefabricada en dos piezas (base y caseta) y cuentan con una escalera de acceso a la zona superior, equipada con una superficie entarimada que permite la vigilancia en todas direcciones.

Para garantizar la protección de los socorristas en condiciones climáticas adversas, las casetas cuentan con portalones en cada cara, equipados con paneles de metacrilato corredero de 5 milímetros de espesor, proporcionando resguardo sin comprometer la visibilidad.

La concejala de Playas, Susana Aragón, ha explicado que estas nuevas torres entrarán en funcionamiento durante la temporada de playas, que se extenderá desde el 15 de junio hasta el 15 de septiembre. Además, ha destacado que la empresa adjudicataria ha mejorado las condiciones de la licitación, reduciendo el tiempo de suministro y rebajando el presupuesto en más de 27.000 euros, lo que ha dejado el coste final del contrato en 110.000 euros.

Las nuevas torres destacan por su resistencia a la radiación ultravioleta, la humedad, impactos y agresiones externas. Además, no requieren mantenimiento ni reposición frecuente, garantizando su durabilidad a largo plazo.