Estepona recuperará los terrenos de la playa de El Cristo para crear un nuevo espacio público

La idea es crear un espacio de ocio con zonas verdes y aparcamiento para el uso ciudadano

vista playa de El Cristo en Estepona
Vista de la playa de El Cristo en Estepona

El horizonte de la playa de El Cristo, uno de los enclaves más reconocibles de Estepona, podría cambiar en los próximos años. Los terrenos anexos a esta cala urbana, que llevan más de dos décadas en manos privadas, están en proceso de ser recuperados por el Ayuntamiento con un objetivo claro: transformarlos en un equipamiento público que potencie el carácter social y lúdico de esta zona privilegiada junto al mar.

La iniciativa pasa por la tramitación de la expropiación de estos suelos, vendidos por el propio Consistorio en 1999. Una operación que busca revertir aquella decisión para dotar de mayor valor a un espacio que los vecinos sienten como propio. Aunque el proyecto definitivo aún no está cerrado, el equipo de gobierno ya adelanta la idea de un espacio de ocio con zonas verdes y aparcamientos, pensado para el disfrute ciudadano y en sintonía con el modelo de ciudad que se quiere consolidar.

Un modelo de ciudad con la costa como protagonista

Este movimiento urbanístico no es un hecho aislado, sino que se enmarca dentro de la estrategia de Estepona por integrar la franja litoral en la vida urbana y reforzar su papel como motor económico y social. La apuesta por un urbanismo sostenible y de calidad de vida se ha convertido en la carta de presentación del municipio en los últimos años, con actuaciones que han marcado un antes y un después en su fisonomía.

Basta con recordar lo sucedido junto a la zona portuaria, donde antiguamente se levantaban parcelas en primera línea de playa. Allí, el Ayuntamiento ejecutó uno de los proyectos más emblemáticos de su historia reciente: la creación del Balcón al Mediterráneo. La peatonalización de este enclave dio lugar a un paseo marítimo que muchos consideran uno de los mejores del país, coronado por el Mirador del Carmen, una atalaya cultural que se ha convertido en un referente artístico y arquitectónico de la ciudad.

El legado de las grandes transformaciones

El nuevo paso que se quiere dar en El Cristo recuerda, en cierto modo, a ese mismo espíritu de transformación: recuperar espacios de primera línea para convertirlos en lugares de encuentro ciudadano. La idea es que este rincón costero, tan frecuentado por familias y visitantes, gane protagonismo como pulmón verde y foco de actividad, contribuyendo a la revitalización del entorno y reforzando el atractivo turístico de Estepona.

A todo ello se suma la casi completa ejecución del corredor litoral, un proyecto que ha conseguido unir los más de 20 kilómetros de playas esteponeras mediante sendas peatonales. Esta infraestructura no solo ha abierto nuevos espacios para el ocio al aire libre, sino que también ha consolidado la imagen de una ciudad accesible y sostenible, donde el mar no es una frontera, sino un punto de conexión.