El Ayuntamiento de Estepona ha anunciado un hito sin precedentes en la historia reciente del municipio: la amortización completa de la deuda financiera que superaba los 300 millones de euros acumulados hasta 2011. Con esta acción, el consistorio alcanza oficialmente la ‘deuda cero’, un logro que ha sido certificado por la Intervención municipal.
El alcalde, José María García Urbano, ha celebrado esta noticia como “uno de los mayores logros de gestión económica en la historia de la ciudad”, destacando que se ha conseguido “en tiempo récord” gracias a una política basada en la responsabilidad, la eficacia y el buen uso de los recursos públicos.
Como consecuencia directa, el Ayuntamiento aplicará la mayor bajada de impuestos de la historia de Estepona, con una reducción media del 20% en el recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de este año. Esta medida se suma a las rebajas anteriores que han supuesto una disminución acumulada del 50% en el IBI desde 2011. El recibo de este mismo año en agosto ya lleva incorporado el descuento.
Fin de una etapa de deuda y comienzo de una nueva era
El primer edil ha recordado que en 2011, el Ayuntamiento de Estepona era uno de los más endeudados de España, con una carga económica de 4.600 euros por habitante. Desde entonces, se ha destinado una media de 60.000 euros diarios al pago de la deuda, lo que ha supuesto un esfuerzo presupuestario “titánico”.
Durante estos años se han eliminado de forma completa las facturas no contabilizadas —las llamadas “facturas en los cajones”, por valor de 33 millones de euros— y se han saldado todas las obligaciones con administraciones y entidades como la Junta de Andalucía (6 millones por subvenciones no justificadas), la Tesorería General de la Seguridad Social (60 millones) y la Agencia Tributaria (18 millones). También se ha abonado más de 90 millones del Plan de Pago a Proveedores.
Deuda saldada, inversiones desbloqueadas
Con este nuevo escenario de solvencia financiera, García Urbano ha anunciado que se abre una etapa centrada en reforzar los servicios públicos, ampliar las ayudas sociales y ejecutar nuevas inversiones en beneficio de la ciudadanía.
En este sentido, el Pleno municipal ha aprobado la incorporación de 8,3 millones de euros a los presupuestos de 2025 para nuevos proyectos. De estos, 7,7 millones proceden del superávit de 2024, que ha sido de más de 45 millones de euros, junto a una estabilidad presupuestaria récord de 24 millones.
Entre las actuaciones previstas destacan:
- Un plan integral de remodelación de infraestructuras públicas
- La construcción de un velódromo
- El inicio de trámites para la nueva senda fluvial del Guadalmina
- Un aumento de 650.000 euros para actividades culturales y deportivas del Centro Cultural Mirador del Carmen
- Nuevos fondos para la rehabilitación de edificios municipales y planes de asfaltado
Una gestión fiscal ejemplar
El alcalde ha subrayado que toda esta transformación ha sido posible gracias a una política de eliminación del gasto superfluo y a la supresión en 2011 de las empresas municipales, que —según ha señalado— se utilizaban para eludir el control administrativo y eran “herramientas de gasto sin fiscalización”.
Actualmente, todos los procedimientos económicos están controlados por los órganos de Intervención, Tesorería y Secretaría, lo que ha situado al Ayuntamiento como una administración seria, transparente y ejemplar, con un plazo medio de pago a proveedores de solo 12 días, frente a los 1.492 días de demora registrados en gobiernos anteriores.
Transformación urbana y modelo de ciudad
Durante estos 14 años, el Consistorio ha continuado con su ambicioso proyecto de transformación urbana, impulsando proyectos como el Plan de Embellecimiento del Centro ‘Jardín de la Costa del Sol’, la ejecución del Corredor Litoral (actualmente al 95%), el Teatro Auditorio Felipe VI, el Parque Orquidario y el Hospital de Alta Resolución, construido con fondos municipales por un importe de 15 millones de euros.
Destacan también la remodelación de la Calle Terraza, el nuevo bulevar peatonal que sustituye a la antigua N-340, y el Plan Municipal de Aparcamientos, con 2.000 plazas y nuevas instalaciones en desarrollo en zonas como La Lobilla o el entorno de la Iglesia del Carmen.



