El acceso a la vivienda sigue siendo uno de los retos centrales en la Costa del Sol y la maquinaria administrativa en Estepona ha acelerado el paso para tratar de paliar esta demanda en el corto plazo. Los vecinos que buscan opciones residenciales a precios tasados verán pronto movimiento de tierras en la zona de Camino de Cortes, concretamente en el entorno de Atalaya. El Ayuntamiento está finalizando en estos días los últimos trámites burocráticos necesarios para dar vía libre a la construcción de 110 viviendas de protección oficial (VPO). Se trata de un proyecto que pasa del papel a la realidad administrativa este mismo mes de diciembre, momento en el que se espera la presentación de los proyectos básicos y las solicitudes de licencia.
Este avance urbanístico se produce sobre dos parcelas que son patrimonio de todos los esteponeros, puestas a disposición por el Consistorio para este fin específico. La gestión de estos suelos, enajenados en 2023, recae sobre la Fundación Vimpyca, una entidad benéfica de construcción sin ánimo de lucro. Esta organización no es nueva en la localidad, ya que cuenta con experiencia previa y otras promociones activas en la provincia, lo que ofrece garantías sobre la ejecución de los trabajos en un mercado que necesita agilidad y certidumbre.
Así serán las nuevas promociones en Camino de Cortes
El plan de actuación en esta área de expansión del municipio está perfectamente delimitado y dividido en dos fases correspondientes a las dos parcelas disponibles. La primera parcela, que será la que previsiblemente vea antes la entrada de maquinaria, cuenta con una superficie de 2.418 metros cuadrados. En este terreno se ha proyectado una edificabilidad de 3.337 metros cuadrados, espacio suficiente para levantar un bloque único que albergará 32 viviendas plurifamiliares. El diseño contempla las necesidades básicas de las familias modernas, incluyendo en el proyecto tanto las plazas de aparcamiento como los trasteros y diversas zonas comunes para el disfrute de los residentes.
De forma paralela se trabajará en la segunda parcela, de mayores dimensiones. Este suelo dispone de 5.882 metros cuadrados de superficie y una edificabilidad que asciende a los 8.116 metros cuadrados. Debido a su mayor tamaño, este sector tiene capacidad para acoger el grueso de la promoción, con un total de 78 viviendas planificadas. Según el calendario que manejan los técnicos y la fundación promotora, el anteproyecto de la primera promoción ya está sobre la mesa, y el objetivo es registrar el proyecto básico y la solicitud de licencia de obra antes de que finalice este año, presentando simultáneamente el anteproyecto de la segunda fase.
El propósito detrás de la enajenación de estos terrenos municipales no es otro que dotar a esta zona de Estepona, tradicionalmente más enfocada al turismo residencial, de viviendas en régimen general y especial. Las distintas modalidades de venta y arrendamiento buscarán facilitar el acceso a un hogar a aquellos colectivos ciudadanos que encuentran mayores barreras en el mercado libre. Cabe recordar que este modelo de colaboración ya dio sus frutos recientemente con la finalización, en el último trimestre de 2022, de otra promoción de 110 VPO en la zona de Juan Benítez, también ejecutada por la Fundación Vimpyca en terrenos cedidos por el Ayuntamiento.
El futuro desarrollo de Arroyo Vaquero: 518 viviendas más
Mirando más allá de la actuación inmediata en Camino de Cortes, el planeamiento urbanístico de Estepona dibuja un horizonte mucho más ambicioso en la zona de Arroyo Vaquero. El alcalde, José María García Urbano, ha reafirmado su compromiso de seguir obteniendo suelo para vivienda protegida en cada nuevo desarrollo que se apruebe. Muestra de ello es la luz verde que el Pleno municipal dio el pasado mes de noviembre a la modificación de un plan parcial en un sector de 655.250 metros cuadrados.
En este enorme sector de Arroyo Vaquero se ha diseñado una estrategia mixta. Se permitirá la construcción de 683 viviendas de renta libre, pero estas deberán ir obligatoriamente acompañadas de otras 518 Viviendas de Protección Oficial. La aprobación plenaria no solo genera suelo residencial edificable, sino que garantiza la urbanización del entorno y la cesión gratuita al Ayuntamiento de viales, zonas verdes, equipamientos y la reserva del 30% de la densidad máxima para vivienda protegida.
Para asegurar que estas viviendas sociales se construyan y no queden en el olvido mientras se prioriza el negocio privado, el regidor ha explicado un mecanismo de control estricto: la vinculación de licencias. En la práctica, esto significa que el Ayuntamiento no otorgará la licencia de primera ocupación a ninguna vivienda de renta libre en este sector si no se ha solicitado simultáneamente la licencia para las VPO. Es decir, las casas de mercado libre no podrán entregarse ni habitarse si no están terminadas las viviendas protegidas, blindando así el interés social del proyecto frente a la especulación.
En el contexto de este anuncio, García Urbano ha aprovechado para marcar distancias con la gestión urbanística anterior, lamentando que los antiguos gobiernos de izquierdas vendieran suelo municipal a promotores de planes parciales sin exigir esa contrapartida del 30% de vivienda protegida, una decisión política que, según el primer edil, mermó considerablemente la bolsa de suelo público disponible para VPO en la ciudad durante años.



