Las lluvias torrenciales dejarán de ser un riesgo en el oeste del casco antiguo de Estepona. El Ayuntamiento ha puesto en marcha un nuevo sistema de recogida de aguas pluviales que permitirá proteger esta zona de la ciudad frente a inundaciones y episodios de DANA, gracias a la construcción de un tanque de tormentas con gran capacidad de almacenamiento.
Este innovador depósito, que se instalará en la parte baja de la avenida San Lorenzo, actuará como una infraestructura de seguridad capaz de acumular hasta 825 metros cúbicos de agua, evitando así sobrecargas en la red de alcantarillado y posibles anegaciones en superficie durante los episodios de lluvias más intensos.
Una infraestructura clave para prevenir inundaciones
El proyecto, que supondrá una inversión de 950.000 euros financiados con cargo al canon de mejora local, ha sido encargado a la empresa concesionaria del servicio de aguas Hidralia. El tanque de tormentas se ubicará en el punto más bajo de la avenida San Lorenzo, justo en su cruce con calle Real, una zona donde, tradicionalmente, se acumula el agua durante las precipitaciones intensas. Desde allí, el sistema recogerá de forma eficiente el caudal pluvial de todo el entorno y lo almacenará temporalmente hasta que pueda ser bombeado sin riesgo para la red.
Además del depósito principal, se ejecutará un sistema subterráneo de bombeo y nuevas conducciones, junto a aliviaderos y equipos técnicos que garantizarán su funcionamiento automático. Esta medida complementará la red actual de pluviales, adaptándola a los nuevos escenarios meteorológicos marcados por el aumento de lluvias torrenciales y fenómenos de DANA.
Plazo de ejecución y coordinación con el bulevar
Las obras tendrán un plazo de ejecución de tres meses y se desarrollarán de forma paralela a los trabajos del nuevo bulevar, lo que permitirá coordinar ambas actuaciones y minimizar molestias en la zona.
El Ayuntamiento subraya que este tipo de proyectos se enmarcan en una estrategia de prevención frente a inundaciones, con el objetivo de reforzar la resiliencia urbana ante los episodios climáticos extremos que cada vez afectan con más frecuencia a las localidades del litoral mediterráneo.
Con esta actuación, Estepona da un paso más en su transformación urbana sostenible, priorizando la seguridad de sus vecinos y la modernización de sus infraestructuras hidráulicas.



