El PSOE de Estepona denunció el pasado martes en el pleno que la «nefasta gestión económica» de José María García Urbano es la razón por la que el Ayuntamiento de Estepona no puede hacer uso del superávit de 7,8 millones de euros para afrontar la crisis del coronavirus ya que incumple la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, requisito necesario para que pueda utilizar estas cantidades. Según comentó la portavoz del Partido Socialista, Emma Molina, el Ayuntamiento de Mijas ya ha aplicado el superávit porque cumplen los requisitos.
La portavoz socialista, Emma Molina, ha concretado que el Ayuntamiento incumple por su morosidad y por el periodo medio de pago a proveedores. La edil aportó datos del informe de Tesorería que reflejan que el periodo medio de pago en Estepona es de 65 días frente a los 30 requeridos.
Por otra parte aseguró que, según el informe de Intervención de la liquidación de la cuenta de 2019, el Ayuntamiento tramitó 59 expedientes de reconocimiento extrajudicial de créditos por valor de 1,1 millón de euros que, según el interventor municipal, «compromete la dotación presupuestaria de los servicios contemplados en el presupuesto» y siendo una herramienta contemplada en la normativa como algo excepcional, no puede convertirse en algo habitual.
«Con estos datos desmontamos el mantra reiterado por el alcalde de que se encontró una deuda de 300 millones de euros generada por los gobiernos socialistas. García Urbano ha tenido nueve años para reducir una deuda que se niega a auditar y además ha generado nuevos débitos», recalcó Molina que ha pedido al regidor «que deje de escudarse en los errores de anteriores equipos de gobierno para justificar su mala gestión», a lo que García Urbano respondió que lo estará recordando hasta 2032.



