El próximo sábado 17 de junio tendrán lugar los distintos plenos de investidura tras los comicios locales del pasado 28 de mayo. En Estepona, desde la precampaña, entre los nombres más llamativos de la lista que presentaba el actual alcalde José María García Urbano para hacerse con la Alcaldía de Estepona el pasado 28 de mayo, una cara era reconocible en el número 19. Su hijo, Pablo García Romero.
El Partido Popular volvía a hacerse con la victoria con una amplia mayoría absoluta. Eso sí, desinflándose levemente con cuatro concejales menos. Probablemente, perdiendo votos que fueron a parar al que fuera su compañero en el gobierno y cabeza de lista por Vox, Manuel Aguilar, que conseguía tres ediles de un tirón consiguiendo por primera vez representación en el consistorio esteponero.
En el caso de que Urbano hubiese mantenido al menos su representación de los comicios de 2019, Pablo García habría entrado en el salón de plenos desde un primer momento. Sin embargo, según ha podido saber Área Costa del Sol, de cara a la investidura del próximo 17 de junio, dos nombres de la lista popular, Alejandro García Navarro (15) y Jorge Gil (18) podrían renunciar al cargo y no aparecer el próximo sábado, subiendo de esta forma el hijo de García Urbano a ocupar el 17 de lista, la última posición que entraría en el gobierno. Los motivos alegados para la renuncia serían laborales y personales. Según han trasladado fuentes del consistorio a Área, Pablo no recibirá ningún tipo de retribución económica y tampoco dedicación.
En las últimas horas, algunos bulos apuntaban a sueldos desorbitados para García Romero, cantidades que se han descartado de forma tajante.
El partido socialista de Emma Molina ocupará cinco sillones en el pleno, la formación de Manual Aguilar tres, y Urbano ocupará el arco con sus diecisiete completando los veinticinco posibles.



