El cambio climático y el aumento de la temperatura del agua del mar favorece que muchas especies invasoras procedentes de aguas más cálidas, se instalen en nuestras costas. Ocurrió con el alga asiática y el último en llegar es el gusano de fuego, que ya ha sido avistado en algunas playas españolas, especialmente en la costa Atlántica.
Concretamente en Canarias, la Red de Observación del Medio Marino en Canarias (REDPROMAR) ha registrado 230 avistamientos de esta especie en lo que llevamos de año.
El gusano de fuego (Hermodice carunculata) es un animal acuático similar a un ciempiés, y que puede llegar a convertirse en una pesadilla para los pescadores, buceadores y bañistas en general, ya que causa dolorosas quemaduras al tocarlo.
Estamos ante un animal que come de todo, corales, peces atrapados, plancton, anémonas, pequeños crustáceos, y que puede afectar a la biodiversidad autóctona de la zona.
Es fácil de ver porque posee un cuerpo alargado y segmentado que puede alcanzar hasta 30 centímetros de longitud. Sus cerdas dorsales poseen un brillo blanco translúcido y son urticantes, lo que les protege de los depredadores.
Su nombre, gusano de fuego, se debe a la sensación de ardor que provoca cuando la piel entra en contacto con él. Además de en las costas atlánticas, esta especie también ha sido vista en varias zonas del Mediterráneo como Sicilia, Apulia y Calabria.



