La aglomeración de paseantes se sigue produciendo y lo hace de manera evidente cada día, especialmente en el Paseo Marítimo de Estepona. Bicicletas, patinetes y runners por todas partes. Y no, no todos cumplen las normas. Grupos de familias que pasean con sus hijos y amigos; pandillas de adolescentes que acuden en grupos y que incluso paran a beber o a fumar; sin olvidar a los runners y a los ciclistas que quedan para hacer rutas y que no mantienen las distancias de seguridad.
También están aquellos que aprovechan el paseo por la playa para darse un chapuzón o tomar el sol. A las 8 de la tarde, las principales avenidas se llenan en cada rincón, con la excusa de haber estado encerrados más de un mes en casa. Sensación de descontrol y exceso de confianza es lo que tienen los policías que patrullan las calles diariamente y en las que han tenido que imponer decenas de sanciones porque son muchos los que no siguen las medidas impuestas por el Gobierno central durante el estado de alarma.
La gente acude al Paseo Marítimo como regla general, cerca de la playa y donde más concentración de personas hay. Hacen quedadas con gente que no viven con ellos precisamente y apuran los horarios. Los agentes tienen claro que en los horarios de mañana y tarde la situación es un «auténtico caos».
Cabe recordar que la provincia de Málaga sigue en Fase 0, y hasta el lunes de la semana que viene no sabremos si finalmente el Gobierno permitirá que pase a la Fase 1. En la provincia de Cádiz ya han podido hacer reuniones en casas de familiares, acudir a las terrazas a tomar algo o quedar con los amigos. Sin embargo, en Málaga parece que a muchos no les hace falta pasar de fase para hacerlo.


