El máximo órgano asesor en materia de Educación, el Consejo Escolar del Estado, propondrá al Ministerio y a las Comunidades Autónomas que si los estudiantes no pueden volver a sus clases antes del comienzo de mayo debido al confinamiento por el coronavirus, se tomen las medidas necesarias para que el último tramo del curso sea solo repaso de los contenidos fundamentales ya impartidos anteriormente y que se puedan superar las evaluaciones de este tercer trimestre.
Así es la fórmula que se considera más adecuada para finalizar el curso en todos los niveles no universitarios, sea posible la reincorporación tardía de los alumnos a las clases presenciales o continuar con la enseñanza telemática, la cual se viene haciendo desde el pasado 12 de marzo cuando se suspendieron las clases.
En el caso de que los estudiantes no pudieran volver a los centros escolares, «debería mantenerse el temario previsto», continuar con la enseñanza en línea y, a la vuelta, prolongar las clases hasta finales de junio. Esto es lo que está estipulado en el documento presentado por el Consejo Escolar.
En el caso de que no se pudiera volver, el borrador propone que la programación educativa prevista se pare en abril. De ahí a junio, proponen que el trabajo de los alumnos se centre en el repaso y repetición de los contenidos y aprendizajes fundamentales de cada materia y en las competencias básicas abogados desde el comienzo del curso. Sobre ese repaso, sería sobre lo que se basarían las pruebas de evaluación del tercer trimestre, las cuales serían presenciales en el caso de que se vuelva a clase o vía telemática desde casa.


